LIBROS PUBLICADOS POR Eduardo García Carmona...

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miércoles, 27 de julio de 2011

REMELLAN, un coto en el río Porma a caballo entre San Isidro y Boñar

Vista del coto de Remellán desde lo alto de la montaña en Cerecedo.

Un coto impredecible que no es ni la sombra de lo que fue

Conserva un buen tramo de pesca con buenas truchas, aguas arriba del puente de Cerecedo, pero impracticable

Remellán es un tramo acotado donde la sorpresa puede saltar en cada momento
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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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No es que el acotado de Remellán sea uno de mis favoritos a la hora de elegir los cotos, tampoco de buena parte de los aficionados que acuden cada temporada al sorteo. Lo cierto es que normalmente, temporada tras temporada, no se agota el número de permisos. El enclave, por el contrario, es uno de los más bellos de la provincia leonesa, rodeado de montañas y el muro del pantano del Porma presidiéndolo todo.

El coto se encuentra a caballo entre San Isidro, con su estación invernal, y la localidad de Boñar, que en verano es una de las localidades leonesas más visitada. Es lugar obligado de parada para muchos aficionados a la pesca. Este tramo de río, ofrece mucha variedad para el pescador, con zonas abiertas y buenas tablas donde practicar el lance, y otras donde el pescar se hace incómodo y difícil, con orillas totalmente cerradas e intransitables. Quizás por esto, no es uno de los cotos preferidos de algunos pescadores. Por el contrario, tiene abundante y buena trucha, asalmonada, que con su bravura y belleza hacen las delicias del pescador. También es bastante fácil quedarse a cero, si no se sabe exponer la cuerda o la cucharilla, y meterse por lugares tortuosos, donde pasar con la caña montada se hace casi imposible.

EL COTO

Se encuentra situado este tramo acotado en el río Porma, entre pie del muro de la presa del pantano de Vegamián, límite superior, el arroyo de Pardomino (puente de la carretera C-331 Boñar-Puebla de Lillo), y el puente del pueblo de Cerecedo, límite inferior. La longitud del coto, es aproximadamente de 5.500 metros, siendo la anchura media del cauce de unos 20 metros.

Aguas abajo de la presa de Vegamián, el río Porma recibe una pequeña ayuda en forma de caudal, del arroyo del Barranco del Valle. Esto por la margen derecha. Por la izquierda, son dos los arroyos que vierten su agua. Por encima del puente, y casi al pie del muro, el arroyo de Pardomino, con aguas limpias y cristalinas, aunque no muy abundantes. Una vez que finaliza el tramo acotado y en la misma localidad de Cerecedo, el arroyo del mismo nombre.

Existe un tramo "vedado" entre el muro del embalse de Vegamián y el arroyo de Pardomino, límite superior del coto, que incluye las aguas del propio arroyo. Hace unos años, el vedado se encontraba en la desembocadura del arroyo de Oville, aguas abajo, y el límite inferior del coto.

Cruzar el río a pie es difícil y complicado, dependiendo siempre del caudal de agua que suelte la presa. Existen tres puentes por donde cruzar. Uno casi al comienzo del coto, es el puente de la carretera de Pardomino. El segundo se encuentra más abajo de la Venta de Remellán, se trata del puente de la Herrería. Por último, al final del coto, el puente de Cerecedo.

VIAS DE ACCESO

Para poder llegar al tramo acotado de Remellán, el pescador se encuentra con carretera de buen firme hasta la localidad de Boñar, después la carretera es más irregular, teniendo muchos giros a un lado y a otro. El río siempre acompaña al conductor, desde esta última localidad.

La mejor vía de acceso desde León es la carretera general de Valladolid hasta Puente Villarente. Desde esta localidad ya hasta Boñar, pasando por Ambasaguas de Curueño, Barrio de Nuestra Señora, y dejando a mano derecha el pueblo de Vegaquemada. Después de Boñar hay que coger la carretera de San Isidro, hasta Cerecedo, límite inferior. Nos encontraremos a continuación con la famosa Venta de Remellán, donde el paladar más exigente será saciado con creces, gracias a la más rica cocina casera, e inmediatamente Valdecastillo, de no muy grato recuerdo para el pescador, ya que desde esta zona y debido a las minas de talco

 próximas a la localidad, las orillas del río Porma se convierten en playas fluviales con fina arena blanquecina, que por desgracia está matando el ecosistema y hábitat de la trucha común. Esperemos que este mal se solucione rápidamente. La contaminación nunca es buena, pero si encima se trata de arenas que se posan en los fondos obturando los pozos y tapando las piedras, peor que peor. Después de Valdecastillo, el pescador se puede acercar en la parte superior del coto, hasta el muro del pantano.

Otra de las vías de acceso, es cogiendo la carretera general a Santander desde León, que pasa por Villanueva del Árbol hasta Ambasaguas de Curueño, para después seguir el mismo itinerario anteriormente citado. La distancia aproximada, por cualquiera de las dos vías, es de 50 kilómetros.

MEJORES ZONAS DE PESCA

Decir que todo el tramo acotado es bueno para la pesca, es decir mucho. Ocurre, que como reseñamos anteriormente, resulta, a tramos, muy difícil de pescar. El motivo es bien sencillo: la guardería se preocupa poco de abrir caminos, sendas, o lo que sea para poder pescar en zonas que se antojan vírgenes, porque prácticamente es imposible acceder a ellas. Las orillas están totalmente cerradas, resultando imposible pasar a pie de río, sobre todo en la parte baja del coto, aguas arriba del puente de Cerecedo. Esta zona es impracticable. Tan solo se puede pescar cuando baja el caudal del río. Si alguna zona de este coto es buena para la pesca, no cabe la menor duda, es precisamente esa parte baja, debido a que muy pocos se atreven a pescarla por las dificultades que presenta.

Esta zona de pesca va desde el Puente de Cerecedo, hasta la misma Venta de Remellán. Aquí, nos encontramos con una caída rápida que se rompe en varios brazos, donde el pescador de cucharilla puede disfrutar. Pasando este tramo, el río se abre y presenta unas tablas hermosas para practicar el lance, aunque las orillas están repletas de maleza y muchos árboles. Llegando a Valdecastillo el río se estrecha algo, debido al encajonamiento natural que sufre por la proximidad de montañas, después se abre ofreciendo multitud de oportunidades al pescador. Es la zona de mayor porcentaje de pescadores cada jornada. La práctica de la pesca aquí, y hasta el mismo muro, es cómoda, encontrándose el pescador buenas tablas con aguas lentas, otras con aguas más vivas y pozos con estupendas entradas y salidas.

Otro de los inconvenientes importantes, son las aguas que siempre discurren muy frías debido al pantano. Esto hace difícil la pesca incluso en pleno verano. Al bajar las aguas frías, la trucha sube mal al engaño en superficie, prefiriendo las zonas bajas. Es difícil encontrar un buen día de pesca, ya que la trucha es constantemente molestada por los niveles del agua, y raramente se llega a aposentar. Cuando el caudal del río se normaliza durante unos días, es precisamente cuando mejor se pesca.

Remellán es un tramo acotado donde la sorpresa puede saltar en cada momento. La mayoría de la veces la sorpresa es negativa por las malas condiciones de pesca, otras, por el contrario, son para no olvidar, con jornadas de espléndidas capturas. Es el sino de la mayoría de los tramos acotados por debajo de algún embalse.

lunes, 20 de junio de 2011

Gradefes, un gran coto que lo fue y que está recuperándose...

Gradefes, localidad a orillas del Esla, acoge a los pescadores con cordialidad ofreciéndoles todo lo que el entorno natural tiene

 El Esla, a su paso por Gradefes, ha ganado vitalidad, armonía y poderío...                                             

 Entre Gradefes y Villanófar existen dos puertos conocidos por los nombres de "Puerto de las monjas" y "Puerto de Gradefes", donde se desvía buena parte del caudal del río para riego. Estos dos puertos, en la actualidad, forman unas amplias tablas que son muy buenas para la pesca

Las truchas de Gradefes son fuertes y degran porte, aunque complicadas de engañar

El Esla baja en verano como si fuese invierno y regulado, y con escaso caudal en invierno

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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         El río Esla discurre pobre de caudal en invierno y demasiado alto, curiosamente, en verano. ¡Quién lo diría hace unos años!

         Desde el puente de Gradefes se puede ver una gran tabla de unos cincuenta metros de anchura.

         Gradefes, localidad a orillas del Esla, acoge a los pescadores con cordialidad ofreciéndoles todo lo que el entorno natural tiene. Dispone de una amplia playa fluvial, con choperas que brindan cobijo del sol, convirtiéndose en delicia de pescadores y amantes de la naturaleza. La inmensa pradería colindante, cuando el tiempo es bueno, se llena a rebosar, dando ambiente a la ribera de este río. Pan de pueblo que huele como pocos y tiene unos dulces sin igual que preparan las monjas del convento de Santa Maria, son otros de los atractivos de esta localidad.

         El Esla, a su paso por Gradefes, ha ganado vitalidad, armonía y poderío, aunque también suciedad. El entorno, especialmente en verano, se llena de papeles, plásticos, latas...

         Las aguas se encuentran, relativamente limpias, pese a que en este tramo acotado vierten sus colectores pueblos como Villacidayo y Villanófar por una orilla, mientras que por la otra son Sahechores, San Cipriano y Cubillas de Rueda.

         Es lamentable ver a un lado y otro de estas localidades ramificaciones de agua putrefacta y maloliente, hasta que las mismas son vertidas al cauce del río para contaminar sus aguas. 

EL  COTO Y SUS MEJORES ZONAS DE PESCA 

         El coto de Gradefes comienza aguas arriba de Villanófar en el muro de gaviones existente en el prado de esta localidad. El límite inferior es el puente de Gradefes. Tiene este tramo una longitud aproximada de 4,5 kilómetros, con una anchura de cauce que va desde los 30 a los 45 metros, según las zonas.

         Entre Gradefes y Villanófar existen dos puertos conocidos por los nombres de "Puerto de las monjas" y "Puerto de Gradefes", donde se desvía buena parte del caudal del río para riego. Estos dos puertos, en la actualidad, forman unas amplias tablas que son muy buenas para la pesca.

         La zona de la curva de Villanófar posee tramos con buenas condiciones para la pesca.

         Más arriba, a la altura de San Cipriano de Rueda, en la zona del Soto de “nueve reales”, el Esla se bifurca formando una pequeña isla. Este tramo, sin lugar a dudas, es uno de los favoritos de los pescadores que acuden a este coto, aunque en la actualidad padece el mismo mal que el resto del tramo acotado: la abundancia de caudal.

     Se ha podido comprobar que hay mucha trucha. La que entra al señuelo es brava, tira fuerte y tiene buenas dimensiones. Es normal conseguir ejemplares de cerca del kilo. 

Pese a la mucha arboleda existente la pesca se puede practicar sin mayores dificultades. Existen cómodos accesos por la orilla del río, con zonas abiertas, buenas chorreras y caídas de agua y tablas excelentes para la práctica de cualquier arte o modalidad de pesca. 

ACCESOS Y OCIO 

         Para acudir desde León a este coto hay que recorrer aproximadamente unos 45 kilómetros, dependiendo de la zona elegida. Las mejores vías de acceso, desde la capital, son: León, Puente Villarente, Mansilla de las Mulas, Quintana de Rueda, Sahechores hasta Cubillas de Rueda. También se puede acudir desde Puente Villarente por la carretera de Villafañe, Mellanzos hasta Gradefes, para continuar hacia Villanófar y Villacidayo.

         Para que Gradefes se haya puesto a la cabeza de los cotos de León, parte de la “culpa” la tiene el pantano de Riaño. La Administración deberá tomar buena nota para que no ocurra lo mismo que ocurrió con el coto de Santa Marina, después de varios años del cierre de la presa de Barrios de Luna. Santa Marina pasó a ser el mejor coto de España y de Europa, después se convirtió en el mejor tramo para los lucios.

     Punto y aparte, al mencionar Gradefes, merece un “guarda”: Manuel Álvarez, jefe de comarca que lo fue. No ha sido un guarda cualquiera. Manolo, para sus amigos, lo ha sido todo en este tramo y otros cercanos. Ahora ya está jubilado, pero por condiciones y ganas bien podría haber continuado. Aunque “oficialmente”  ya no está,  Manolo seguirá  siendo un gran “amigo” para el pescador y una gran ayuda para pescar en Gradefes.

AULA DEL RÍO

Uno de los atractivos más nuevos en Gradefes es el "Aula del Río", una iniciativa del ayuntamiento de la localidad que preside Ana Isabel Ferreras, y que junto con vecinos y asociaciones y grupos folklóricos, como Rescoldo, están haciendo posible que la actividad cultural se mezcle con la naturaleza llenando de vida este recinto donde el "Filandón de Pesca" que se lleva realizando tres años consecutivos con motivo de la Semana Internacional de la Trucha, está siendo un referente en toda la comarca y fuera de ella.

La iniciativa del "Filandón" fue obra de José Gutiérrez Aláiz, un enamorado de la pesca y la naturaleza que ha unido a un grupo de escritores y profesionales de los medios de comunicación que están repitiendo año tras año y, lo más importante, llenando el aforo que ya se está viendo pequeño, por lo que la cuarta edición podría celebrarse al aire libre.
Otras actividades sobre Medio Ambiente, así como charlas y conferencias tienen lugar en el Aula del Río de Gradefes que pese a no contar con el patrocinio de la Junta, está siendo todo un logro para el municipio y sus gentes. 

sábado, 23 de abril de 2011

TOLIBIA "una maravilla en la montaña leonesa"...


Terminé de "enamorarme" locamente de este paraíso entre montañas, cuando lo pesqué, por primera vez, hace un montón de años, más de 30

En los frezaderos de Tolibia he visto tantas las truchas y de tamaños tan variados escarbando en las piedras y se refriegan en ellas. Rápidamente, el macho acude al lugar para impregnar con su líquido de la vida, lo que la hembra deposita sobre el lecho del río. Esto se repite una y otra vez. Es la “sinfonía de la vida” plagada de luces


Tolibia, año tras año, temporada tras temporada, es uno de los favoritos de los pescadores

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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El tramo acotado de Tolibia, año tras año, temporada tras temporada, es uno de los favoritos de los pescadores que gustan de practicar su afición en este coto, pero también de los muchos furtivos "veraniegos" que atraídos por la belleza y el encanto que tiene la mayor parte de la montaña leonesa, acuden a pasar el fin de semana en esta zona, o simplemente a disfrutar el domingo y de paso “arrasarlo” todo. Son tantos los visitantes y tan poca la vigilancia, sobre todo de madrugada o al atardecer, que la pesca a mano, con lejía o lo que haga falta está a la orden del día. Pese a ello, el río Curueño es muy sabio.
Les puedo asegurar que terminé de "enamorarme" locamente de este paraíso entre montañas, cuando lo pesqué, por primera vez, hace un montón de años. Han sido tantas las veces que he pescado, o simplemente paseado por estos parajes que todo lo que se pueda contar es poco para lo maravilloso que es. Por si fuese poco, en plena freza pude disfrutar viendo a la hermosa trucha del Curueño retozar en un mar de tranquilidad y aguas claras, “danzando” el rito especial de la procreación. ¡Que maravilla!
Las truchas, entre Enero y Febrero, se agrupan por cientos en las tablas. Suelen estar tranquilas, "en su salsa", sin veraneantes, ni pescadores que las molesten. Escarban en las piedras y se refriegan en ellas. Rápidamente, el macho acude al lugar para impregnar con su líquido de la vida, lo que la hembra deposita sobre el lecho del río. Esto se repite una y otra vez. Es la “sinfonía de la vida” plagada de luces. Contarlo es bello pero, lo verdaderamente hermoso es estar allí y tener la gran oportunidad de admirar lo que muchos están degradando con su falta de concienciación.
En los frezaderos son tantas las truchas y de tamaños tan variados, que a no ser por las explicaciones de la guardería, bien se podría decir que acababan de colocarlas a todas juntas para impresionarnos. Es tanta la población de truchas y tan bueno su tamaño, que de no haberlas visto, todavía estaría dudando. El Curueño está muy castigado en verano pero su curso tiene tantas defensas que la trucha, agazapada, suele salir a comer de madrugada y al atardecer. Durante el día parece que no hay truchas.
El Curueño, en este tramo de Tolibia, es un auténtico vergel piscícola, en cuanto a los salmónidos se refiere. La contaminación, aunque cada vez es mayor, es mínima todavía, comparada con la de otras zonas y ríos.

EL COTO Y ZONAS DE PESCA



El río Curueño es el principal afluente que tiene el Porma. Nace en un lugar maravilloso llamado puerto de Vegarada y discurre, en sus primeros metros, como un hilo de agua limpia y fresca que sacia la sed de los muchos visitantes de esta zona, límite con Asturias.
Poco a poco el Curueño va ganando caudal para convertirse en un riachuelo torrentoso y poco caudaloso, en los primeros kilómetros, para ir abriéndose hueco entre las montañas y hacerse pescable en las Hoces Valdelugueros. Tiene una longitud, aproximada, desde su nacimiento hasta la desembocadura en el río Porma, en Ambasaguas, de 50 kilómetros.
Las mejores zonas trucheras se encuentran una vez pasada la localidad de Tolibia de Abajo hasta la Vecilla.

LÍMITES Y ACCESOS




El acotado de Tolibia tiene su límite superior en el pozo conocido como "El Ciego", aguas arriba del kilómetro 14 de la carretera de La Vecilla a Casomera. El límite inferior se encuentra donde deja sus aguas el arroyo de Valdeteja, próximo al puente de Los Corrales. La longitud aproximada de este tramo acotado es de 6 kilómetros. La anchura media del cauce no sobrepasa los 15 metros.
La distancia, desde León capital, es de 50 kilómetros, siendo la principal vía de acceso la carretera de León a La Vecilla, Nocedo de Curueño, hasta Tolibia. También se puede acudir por la carretera de León hasta Puente Villarente y desde aquí hasta Ambasaguas para coger la carretera que, atravesando toda La Cándana, llega hasta La Vecilla y después hasta Tolibia.

ZONAS DE PESCA

El coto, prácticamente en toda su extensión, es muy bueno para la práctica de la pesca en la modalidad de lance y mosca seca. Es cómodo de pescar y no existe mucha vegetación en sus orillas. Existen zonas determinadas que, bien por su mayor número de piezas extraídas o por sus mejores condiciones para la pesca, son las favoritas de los pescadores que acuden al coto de Tolibia.
En su zona alta, en el mismo comienzo del coto, se encuentra el pozo de “El ciego”, donde existen cantidad de ejemplares de buen tamaño, con una entrada y salida del pozo muy bueno para el lance. Después del puente, y hasta La Venta de San Pedro, las tablas se suceden, ofreciendo multitud de oportunidades a los aficionados. Después llegan zonas donde el río se encajona entre las rocas para abrirse y ofrecer espacios idóneos para lanzar. Tramos donde el río se ensancha, ofreciendo el Curueño su vientre repleto de rocas. Pescar aguas arriba bailando la saltona ofrece plenas garantías. Lugares donde el agua se remansa formando grandes tabladas con aguas profundas, ideales para la pesca a mosca seca.




El Curueño recibe el caudal de dos arroyos: Arintero y Villarias, aguas arriba de “puente Mesmino”. Este es uno de los lugares favoritos de los pescadores. Desde esta zona y hasta el pozo de Las Brujas, aguas abajo de la Venta, el río vuelve a ofrecer muchas oportunidades al pescador. Lo peor de esta zona es que en verano son muchos los "domingueros" con sus familias. Algunos no respetan nada, mucho menos al pescador, haciendo la pesca poco menos que imposible.















domingo, 13 de marzo de 2011

El Bierzo, ante el inminente comienzo de la temporada truchera en León...


RÍO SELMO... de gran desconocido a saturado

El encanto de pescar en El Bierzo






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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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Nace el río Selmo en la Sierra de Caurel, cerca de la localidad de Visuña, en la provincia de Lugo. Entra en tierra leonesa por Villarrubín, pasando por Oencia, Castropodame, Arnadelo, hasta llegar a Cabeza de Campo. Este tramo se encuentra muy encajonado y con muchas dificultades para poder pescar. Después el Selmo se dirige hacia Sobrado, para dejar sus aguas en el río Sil, próximo a la localidad de Friera, después de discurrir a lo largo de 30 kilómetros, aproximadamente. Desde Cabeza de Campo hasta Friera, el río Selmo ofrece múltiples oportunidades a los pescadores para disfrutar a mosquito ahogado o mosca seca. Existen buenas tablas con aguas lentas, también con aguas movidas, raseras, pozos, etc.
Este río es de los menos contaminados de la provincia. Las aguas bajan transparentes, casi cristalinas. El fondo es de rocas apizarradas y piedras, principalmente, con algo de canto rodado y gravilla en las zonas más bajas.

COTO DE SOBRADO

Donde el río Selmo discurre entre castañedos centenarios, saludando a Las Médulas.

Un lugar hermoso donde iniciar la temporada truchera con la primavera en flor

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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Si todo el Bierzo es bello, esta es la parte menos conocida y visitada de esta tierra, donde los castañedos y hermosas praderías aguardan.
Las malas comunicaciones para poder acceder a pescar, hace 20 años, la preservaron del desastre ecológico que acarrea la modernización y sus adelantos técnicos. Algo que al día de hoy está ocurriendo en toda la zona. Los modernismos están llegando a pasos agigantados. Las construcciones de chalets y casas de campo comienzan a ser nota dominante, junto al río. Las praderas que dan al río Selmo, comienzan a estar pobladas de personas, especialmente domingos y festivos, en época estival. Se nota la polución. Los botes de bebidas refrescantes, las bolsas de plástico y otras porquerías son paisaje de fin de semana, aunque las aguas continúan siendo de las menos contaminadas de la provincia de León.
Friera, Sobrado, Oencia, Cabeza de Campo, Cancela, Portela ...son localidades de este rincón berciano que tienen más de gallegos, por la cercanía con la provincia de Orense y las costumbres de sus moradores, que por semejanza o costumbres con los leoneses de tierra de Campos, Páramo, Maragatería o Babia. La realidad es que son de León, son bercianos y esto allí importa mucho. Estas gentes tienen identidad, carácter y paisanaje propios. Son afables, amables y cordiales con los forasteros.
Si el castaño es el árbol típico en el Bierzo, aquí se puede decir que cobra identidad acompañando al río por un lado y otro. Son castañedos centenarios, en la mayoría de los casos, trabajados y mimados por las gentes del lugar. Es extraño que alguna familia no tenga, entre sus pertenencias, alguno. Son heredados desde hace muchos siglos, dicen que desde la época de los romanos. Ellos fueron los que implantaron este árbol en la zona, para alimentar a los esclavos que trabajaban en las minas de oro de Las Médulas. Algunos castaños, más que centenarios, son milenarios, pero todavía dan fruta. La castaña de esta zona berciana es muy apreciada por su calidad y dulzura, exportándose, especialmente, a Francia para la confección del “marrón glacé”.

EL COTO, LÍMITES Y ACCESOS

El límite superior de este tramo acotado se encuentra en el puente de Cabeza de Campo. El inferior en el puente de Sobrado. Tiene una extensión de 7 kilómetros. La anchura no sobrepasa los 10 metros, en la mayoría de tramos. El río, antes de llegar a Sobrado, se parte en dos brazos, formando una pequeña isla.
Las aguas bajan limpias y presentan una tonalidad entre azul y verde pálido, que no se suele ver en otros ríos. Quizás sea debido a sus fondos pizarrosos y la mucha vegetación que existen en las orillas.
El verano deja el curso del Selmo muy mermado de agua y de truchas, pero la naturaleza es sabia y pese al furtivismo, cada temporada, la freza sigue siendo buena, aunque las truchas no son de gran tamaño. Sólo en invierno, al comienzo de la temporada truchera se pueden conseguir buenos ejemplares, principalmente, los que suben a frezar del río Sil.

MEJORES ZONAS DE PESCA


Todo el tramo acotado es bueno en sus 7 kilómetros de longitud. Existen tramos muy cerrados de vegetación, aunque transitables.
Como zonas recomendadas, de pesca, se pueden indicar:
Zona del puente a Cabeza de Campo, donde comienza el coto. Existen preciosas tablas, por encima y por debajo del puente, con aguas remansadas, idóneas para pescar a mosca seca. Después el río cobra viveza de aguas a causa del desnivel del terreno. Los recodos y remansos que se forman son muy buenos para la mosca seca y mosquito ahogado, sin arponcillo, pues el tramo, ahora, es sin muerte. Un acierto, pero habrá que vigilar más.
Aguas abajo de Cabeza de Campo se encuentra el paraje conocido por “La Ribeira”, donde el río presenta muy buena cara y el lance se hace cómodo. Más abajo, y antes de llegar al puerto existente, se encuentra la zona conocida por “La Becariza”, lugar más frecuentado del coto. Aquí las tablas son muy buenas para pescar a cualquier arte. Los resultados pueden sorprender por la calidad de la trucha, al estar próximo el puerto con aguas más profundas. En esta zona se han conseguido ejemplares de más del kilo.
Pasando el puerto se llega a un lugar, que los lugareños lo llaman “zona de la carretera de Gallegos”, donde el río se encajona, bastante, dificultando las posibilidades de pescar. Después, el tramo final hasta Sobrado, con espacios abiertos y buenas tablas, pero con otros más cerrados y difíciles de sortear para poder pescarlos.
Después del límite inferior del tramo acotado sin muerte, los aficionados encontrarán un par de kilómetros de zona libre de pesca, hasta que el río Selmo entrega sus aguas en el Sil, donde se puede disfrutar de lo lindo, a poco que se tenga fortuna. Las buenas piezas del río grande pasan al río pequeño para desovar y suelen quedarse tiempo. No es difícil conseguir ejemplares de buen tamaño. Lo mejor es la zona baja, después de la localidad de Friera.