PESCARMONA DÓNDE Y CÓMO PESCAR EN LEÓN

LIBROS PUBLICADOS POR Eduardo García Carmona...

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martes, 19 de mayo de 2026

De pesca por Asturias…


Río Purón
“paisaje encantado desde  la Borbolla al El Bocal”, una maravilla natural con aguas filtradas del Cares

Sus aguas limpias, claras y únicas han sido perseguidas por las piscifactorías

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Ha sido una de mis mayores decepciones de pesca de los últimos años. Esperaba más de un río que, cuando lo conocí hace dos años, me enamoró.

El Río Purón es un río más que singular que nace a borbotones nn la falda de la montaña a los pies de la sierra de la Borbolla. Su agua, cristalina como nunca había visto, es tan abundante en tan corto recorrido que parece increíble. Nada más brotar de las peñas se convierte en río y a la primera de cambio pude ver una enorme trucha que tras divisarnos se coló por las ranuras de una roca en medio del caudal de agua. Es un paraíso natural digno de ser viso, contado y alabado.

Un poco más debajo de su nacimiento nos encontramos con los restos de lo que fue una piscifactoría y menos mal que está abandonada desde hace un montón de años y acercarse hasta el nacimiento el río no es nada fácil, aunque, tampoco muy complicado con un todo terreno.

En mi primera jornada de pesca en el río Purón, casi a los pies de la población del mismo nombre fue allá por 2015. Quedé enganchado a este río que sirvió de frontera entre las tribus cántabras de los Selenos y Orgonomescos. Río hermoso y difícil de pescar con poco caudal por la transparencia de sus aguas.

En aquella ocasión, en compañía de “mis dos Benis”, Lozano y Sánchez, pasamos una gran jornada de amistad, no tanto de pesca efectiva pues las pintonas, aunque salieron, fueron pocas y de tamaños pequeños. Eso sí, con unas libreas espléndidas de colorido y belleza.

La segunda ocasión que he pescado en las aguas del río Purón prefiero casi no contarla aunque para eso estoy “para las duras y las maduras”.

Eran tantas las ilusiones de ir al coto del río Purón que, después de haberlo pescado la desilusión fue total. No lo volveré coger, seguro.

La entrada, por el punto kilométrico 296 de la carretea general a Santander N-634, es sinuosa, estrecha y complicada para un coche normal. Se trata de una caleya en bajada pronunciada que está escondida por el ramaje y como no conozcas la senda y la zona está es complicado encontrarla.

Javier y Aitor se preparan
Tras la bajada inicial, transcurre la pista junto al río en un sombrío natural que en pleno verano será una delicia pero como la semana anterior estuvo lloviendo con ganas, casi nos atollamos con el coche por la blandura de la tierra y pradera. Pese a todo, aquello es “acojonantemente” bello, digno de disfrutar por paisaje y aventura.

Vimos el río y, pese a bajar algo alto, se veía espléndido.

Con todas las ganas del mundo montamos nuestras cañas y nos enfundamos las botas.

Había prisa así que mientras terminaba de enfundarme mi vadeador, mis compañeros se adelantaron a pescar a ninfa con caña larga, de las que utilizan para “formiga”. Con mí nueve pies de seca, que utilizo también para ninfa, me dirigí sendero abajo hasta encontrarles. El primero, Javi en la entrada de un pozo hermoso. El segundo, Aitor un poco más abajo. Ni uno, ni otro, habían tocado nada en sus primeros lances.

Una vez superados, llegué a la zona del puente sobre el río Purón, puente de madera que sirve de paso a los amantes del Camino de Santiago por la ruta Cantábrica que por lo visto son muchos. La tabla que está por encima de dicho puente, con unas corrientes preciosas que caen a unas rocas bajo el mismo puente, no me depararon sorpresa, aunque sí muchos “mirones” con caras de satisfacción ante tanta belleza natural. Los caminantes hacia Santiago de Compostela quedaban prendados de lo que veían.

Cuando me encontraba pescando bajo el mismo puente, desde lo alto me observaba Aitor. Viendo que no tocaba pez y me estaca aburriendo de tanto lance a ninfa, decidí subir por la parte contraria por donde había entrado. Al llegar al puente veo un cartel en el que reza: “máximo 20 personas”, así como un letrero de Coto truchero Purón.

Nos quedamos observando el paisaje, el río y los peregrinos, con quienes charlamos en ocasiones deseándoles buen camino.

Al poco llega Javier y se pone a pescar las mismas corrientes que había pescado yo y de repente, su caña se comienza a doblar con tirones que denotaban una buena pieza. En honor  la verdad, se trataba de un gran pez que le dio un juego increíble, con mucha emoción.
Ni Aitor, ni yo podíamos saber si se trataba de un reo o una trucha, porque estaba debajo del mismo puente y no lo veíamos. Poco a poco, Javi consiguió subirlo y orillarlo. El pez era de más de un kilo pero, no era ni trucha ni reo, era UN MUIL. Lo disfrutó a tope Javi, y una vez en la sacadera, lo soltó otra vez al agua.

Al poco rato, y en la misma tabla, mientras le veíamos pescar, consiguió su primera trucha y, curiosamente de piscifactoría. Después sacó la segunda. Era de río y con hermosa librea. Eso nos animó a Aitor y a mí que bajamos de nuevo al río,
metros por debajo del puente, en unas caídas preciosas. Llegó el guarda que muy atento se dispuso a dialogar con los tres tras pedirnos la documentación.

Por él pudimos saber que nos encontrábamos en el mejor tramo de pesca aunque tampoco nos dio muchos ánimos.

Por él nos enteramos de que el tramo acotado no es muy grande, sobre kilómetro y medio, que va desde el puente del ferrocarril hasta la desembocadura en el mar. Nos contó que hubo, antiguamente, una central eléctrica y dos piscifactorías, la del nacimiento que ya conocía y otra de producción que hay por encima de donde nos encontrábamos junto a la nacional 634. Había otra, más antigua con balsas de tierra, prácticamente desaparecida en su totalidad.

Mientras pescaba el inicio de la corriente, Aitor pescaba la parte más baja con caída a un pozo. Siento un chapoteo, miro y era Aitor que había trabado un  buen ejemplar. Era una buena trucha que no quiso saber nada de la sacadera una vez conocido el dolor del anzuelo y se quedó para criar.

Ahora les puedo contar que bajamos pescando las zonas conocidas como La Espuma, Los Terreros, Prau Largo, La Encina y La Piedra. Estos dos últimos yo solito porque Aitor se quedó más arriba y, pese a que la mara había bajado y me dejaba b ajar aún más, no quise proseguir hasta la parte final conocida como Los Anguleros y el Bocal donde dicen que se pueden pescar buenas especies marinas, truchas mariegas y reos, dicen que incluso salmones, aunque eso seguro fue hace un montón de años.

Aburridos de no tocar pez y de vuelta al puente de madera, Javier se encontraba como nosotros, más o menos, y decidimos marchar a comer a Panes y llamar a mi amigo Ángel Luis Aceituno, un extremeño de Jarandilla de La Vera, que se encontraba esa semana pescando en el Cares y el Deva.

Así nos fuimos hasta Panes, comimos muy bien y nos dispusimos a pescar en el río Cares en la zona de El Seu, curiosamente con mucho caudal y casi imposible de vadear, incluso en la orilla, pero eso es “otro cantar”.

En definitiva, pésima jornada de pesca en el Coto del río Purón pasando de la alegría en la llegada, a la tristeza y aburrimiento de la partida por no tocar escama. Otra vez será, aunque no creo que vuelva a pescar en este río hermoso. El Purón es para admirar por su belleza pero la pesca o no la había o no abunda y así es difícil disfrutar para un pescador.


NOTA:

Este artículo se publicó en 2015 y desde entonces los personajes “emigraron”. Javi tras su jubilación se fue a vivir a Arriondas. Aitor, continúa en Gijón pero nunca más le volví a ver. Benito continúo viéndole a diario

y nos contamos “nuestras batallitas”. Beni, se nos marchó hace unos años a pescar con San Pedro. Aceituno continúa por La Vera (Extremadura). El guarda, por ahí continuará si no se ha jubilado. El río continúa siendo, con su paraje, una auténtica maravilla natural como toda Asturias por donde continúan pasando los caminantes hacia Santiago de Compostela.



martes, 12 de mayo de 2026

LA FLOR DEL ÓRBIGO(León) escenario para mosqueros...

 




EDS SANTA MARINA “La flor del Órbigo”

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

La fama del acotado de Santa Marina en aguas del río Órbigo, traspasaba los límites nacionales. Eran muchos los elogios que tanto pescadores nacionales como extranjeros hacían de este tramo de río, cada vez que pescaban en él, llegando la fama a darle el título honorífico de “mejor coto de pesca de truchas de Europa”. Franceses, ingleses y algún que otro pescador italiano, gustaban cada temporada de pescar en Santa Marina. Era un paraíso único, donde la trucha común, nuestra singular "pintona", se conservaba de una forma excepcional. La calidad de sus aguas y el mucho alimento de las mismas, hacían posible que los ejemplares tomasen en pocos años dimensiones enormes. Fue Santa Marina, el más importante reducto natural para practicar el arte de la pesca a caña con auténticas garantías de éxito al ser un río "campeón".

Los pescadores de cualquier provincia española, siempre que podían se acercaban hasta sus orillas para practicar este arte de paciencia, ilusión, constancia, tesón, tensión y a veces cabezonería, haciendo historia meritoria de un río que en su vientre siempre ha llevado la calidad de su trucha, y que ha conseguido que múltiples ejemplares extraídos de sus aguas hayan sido la admiración de propios y extraños en cualquier lugar de la tierra. Es tanta la fama del coto de Santa Marina, que resulta extraño que pescadores que se precien de serlo, no conozcan su ribera, o al menos no hayan oído hablar de un buen día de pesca en sus aguas.

Santa Marina ha sido, sin lugar a dudas, el coto de trucha común más importante de Europa, el gran almacén truchero de España y el que daba prestigio a esta tierra leonesa.

Recuerdo, con especial añoranza, cuando después de varias temporadas intentando pescar en sus aguas, al fin conseguí ser uno más de una lista interminable que gozó pescando piezas de auténtico valor por su pesaje y tamaño. Era extraño no conseguir capturas que diesen en la báscula más del kilo. Los pescadores acudíamos a sus orillas como moscas a la miel.

En Santa Marina, se han celebrado todo tipo de competiciones, llegando la culminación con las finales de la Semana Internacional de la trucha en la época de su mayor apogeo. Ahora, convertido desde hace unos años en Escenario Deportivo y Social por la Administración, Santa Marina ha vuelto por sus fueros con abundante trucha y de buena calidad.


El EDS de Santa Marina
tiene una longitud de 5 kilómetros, aproximadamente. El límite superior se encuentra en el puente de Santa Marina del Rey, en las mismas compuertas. Termina en el pozo conocido como "El Patacal", a unos 400 metros aguas abajo de Villamor.

Enumerar las mejores tablas para pescar es muy difícil, prácticamente todo el curso presenta fenomenales condiciones para este deporte, con garantía de disfrute y comodidad. Pese a la maleza, arbustos y espinos existentes en las orillas, el lance se hace cómodo y para pescar a mosca seca es fenomenal aunque los competidores prefieren la ninfa o el perdigón o, como mucho el támdem.

Existe mucha vegetación, principalmente choperas y alisos, pero con muy buenas entradas al río para los pescadores.

La distancia aproximada desde León, es de 40 kilómetros, mientras que desde Ponferrada son cerca de 80.

Recomendar alguna zona concreta para pescar en Santa Marina es tener que recomendar la totalidad del coto porque todo él es excelente para el lance a sedal pesado, mosquito ahogado o pesca a la leonesa.

Hay pescadores que se aventuran a pescar en el mismo cabecero del coto, aguas abajo de las compuertas. Doy fe de que he pescado ejemplares de gran talla en la tabla que va hasta la primera curva, pero más abajo lo mismo. Existen unos pozos estupendos, con unas caídas y entradas sensacionales para pescar. La zona del puente colgante, a unos 800 metros de la cabecera del coto, nos da la oportunidad de pescar con grandes garantías de éxito. Las tablas se suceden con aguas profundas, donde las ocas se pueden ver con el río alto de caudal, o donde éstas nos muestran sus flores, si el río baja mermado de caudal, pero donde las “pintonas” toman muy bien el engaño a poco que se les presente bien la mosca entre los canalillos que se forman.


Así nos encontraremos metro a metro, paso a paso, el río Órbigo en este tramo acotado destinado a EDS, hasta llegar a Villamor de Órbigo. Desde el puente, tanto aguas arriba como hacia abajo, las tiradas se suceden y las truchas ganan en calidad.

La parte final, con el pozo El Patacal por medio, presenta otra de las zonas favoritas de los pescadores. Aquí, si tenemos oportunidad y pinchamos un buen ejemplar, nos puede llevar la mosca y hasta buena parte de la cola o por lo menos darnos un buen susto. No es difícil conseguir a la salida o entrada del pozo, ejemplares de más del kilo.

En definitiva, todo el tramo acotado es idóneo para pescar truchas. Pueden que estén muy selectivas a causa de las muchas competiciones que se celebran en sus aguas o también debido a variaciones constantes de caudal aunque tomarán muy bien las moscas, especialmente tricópteros negros, con tejadillo flor de escoba encendido y cercos color rubión, montados en diferentes tamaños de anzuelo. Además de este tipo de mosca, habrá que observar lo que está cayendo y colocar alguna similar.



Es complicado conseguir un pase pero como existen días determinados para las sociedades y clubes de pesca, tampoco es complicado asistir a una jornada de convivencia y pesca con tu club.

domingo, 10 de mayo de 2026

BOÑAR (León) fue LA REALIDAD DE LAS AGUAS...

 




En Boñar (León)
EL ESPÍRITU DE LAS AGUAS se convirtió en realidad…

JORNADAS SOBRE LA PESCA organizadas por la asociación BOÑAR EL ESPÍRITU DE LAS AGUAS

 

Texto y fotos: E.G.C. y organización

 


La asociación “Boñar el espíritu de las aguas” se ha convertido en BOÑAR LAS REALIDAD DE LAS AGUAS,
después de celebrar este sábado LAS JORNADAS SOBRE LA PESCA donde la climatología no pudo con las ganas y el trabajo desempeñado por un grupo de personas que ama la pesca y la naturaleza. Por todo lo visto y oído el futuro aún está a tiempo de

recuperar parte de lo perdido, aunque resultará complicado con el cambio climático.

Lorenzo Calvo Población presentó LAS JORNADAS en el salón de plenos del ayuntamiento comenzando las actividades en el mismo escenario dejando EL SOTO para mejor momento cuando luzca el sol. Así llegó EL MONTAJE DE MOSCAS a cargo de Pedro Sienes que dio paso a TRES GRANDES


CONFERENCIAS sobre INVERTEBRADOS Y PECES, a cargo del biólogo, Luis Felipe Valladares y el ictiólogo, José Carlos Pena, de la Universidad de León. Por la tarde fue Estanislao de Luis Calabuig, catedrático jubilado de la ULE el protagonista con la conferencia “el cambio climático en los ríos”. Tres grandes disertaciones que colmaron la atención de los presentes que casi llena el salón de plenos.

 

EL TALLER INFANTIL que se desarrolló en el polideportivo municipal tuvo espacio para la diversión y entretenimiento de los más pequeños que observaron con atención las explicaciones de los bomberos y especialistas del lance.

Después llegó el momento de LA PAELLA que no fue lo esperado porque al cocinero se “le debió ir la mano con la sal” pero bueno, se comió.

EL COLOFÓN FINAL llegó el mismo salón de plenos del ayuntamiento con la presentación del libro AMIGOS DE ANZUELOS, AGUA Y RAMAJE, de Eduardo García Carmona, que estuvo acompañado por la voz PEDRO G. TRAPIELLO “enlatada” en

un mensaje y la presentación del periodista de LEÓN 7 DÍAS, José Gutiérrez Alaiz. El autor firmó ejemplares de su obra tras la finalización de un FILANDÓN que llenó de risas y anécdotas un salón repleto de personas.



Este año en las jornadas de Boñar se dieron cita tras PREGONEROS de La Semana Internacional de la Trucha de León.


Más fotos del acontecimiento...