PESCARMONA DÓNDE Y CÓMO PESCAR EN LEÓN

LIBROS PUBLICADOS POR Eduardo García Carmona...

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martes, 2 de junio de 2026

MIS RINCONES FAVORITOS: río Cea (León)...



El río Cea
, un gran desconocido para la mayoría de los pescadores…

En pleno Camino de Santiago, truchas, cangrejos, paisaje, gastronomía y un coto despreciado por muchos aficionados pero con abundante trucha

 

Texto: Eduardo García Carmona

 

El río Cea es uno de los más importantes reductos o paraíso natural para la trucha común. Este río posee un acotado ignorado por muchos pescadores pero, sin lugar a dudas, es uno de los  más trucheros y con mayores defensas naturales. Este tramo acotado es de los pocos que existen en nuestra provincia, donde el hábitat arropa y cuida el subsistir de la trucha dándole refugio casi inalcanzable para el humano, pese a la disminución alarmante de caudal durante el verano. Es difícil, incómodo y a veces impracticable para pescar, pero ahí radica su encanto. Es coto para "pescadores" que sepan aprovecharlo y gozar en sus aguas.

Son muchos los tramos donde es casi imposible el acceso directo al río, incluso en verano cuando las aguas son más bien escasas dependiendo del tramo. La naturaleza es tan sabia que  el curso del río forma, cada pocos metros, grandes pozos donde casi no se puede entrar. Es aquí donde “la reina de nuestros ríos” tiene uno de los últimos refugios de nuestra provincia. Las aguas se encuentran franqueadas por maleza, arbustos, todo tipo de vegetación y zarzas, cerrando el hueco del curso fluvial. Seguirá siendo así mientras los humanos se olviden de meter máquinas para destrozar el entorno de este paraíso, como ha ocurrido en otros de nuestra geografía provincial.

Las dificultades orográficas existentes hacen muy difícil el arte de la pesca a caña. No es recomendado para principiantes y amigos de lo fácil. Existen zonas abiertas donde se puede practicar la pesca con mayor comodidad.


Se recomienda pescar a cucharilla, ojo de UN SOLO ANZUELO,
recomiendo las edu. A este arte se obtienen buenas capturas, aunque hay que saber manejarla hábilmente para no dejarla en las ramas de los árboles, arbustos y malezas, que tapan las orillas del río.

La Charli en pleno montaje
La pesca a mosquito ahogado, trabajándola bien, da buenos resultados y se hace muy bella para el aficionado que tenga arte en el manejo de caña y el lance. Se aconseja pescar con caña corta y pocos mosquitos en la cuerda, dos o tres al máximo, donde no debe faltar una saltona común o una “Charli”.

En verano se recomienda pescar con una saltona, un carne y un salmón, sin rastro y siempre haciéndolo aguas arriba.

La Charli finalizada
El arte que mejores resultados da es la mosca seca, sobre todo si se sabe manejar bien la cola de rata y no se “patea” el río. La gran dificultad de pescar a este arte viene dada por la cantidad de vegetación que se acumula en las orillas que hacen casi imposible el lance. Por lo general las aguas bajan verdosas y pocas veces claras y la trucha es fina y luchadora.

La anchura del río  no pasa de los cinco metros en muchos casos, aunque en otros tramos, los menos, llega a diez metros.

Las mejores zonas de pesca se encuentran en el comienzo, desde el puente de Carrizal a Villamorisca.  Desde Quintanilla de Almanza al final del coto en el puente de Vega de Almanza, también existen tablas con aguas rápidas y otras donde se remansan. Hay buenas caídas, raseras y pozos. Aquí se puede pescar a cualquiera de los artes permitidos, con garantía de éxito. Los "serenos" suelen ser muy buenos donde las saltonas son claves.

La zona con mayores complicaciones para el pescador, se encuentra entre Villamorisca y Quintanilla de Almanza, donde el río se cierra totalmente, encontrando el aficionado pocos lugares para el lance, al menos a mosquito ahogado y mosca seca. Aquí el arte a practicar es la cucharilla. Llegando ya al puente de Quintanilla, se encuentran tabladas donde realizar más cómoda la tirada.

El coto del Cea es una maravilla para el pescador que lo sepa pescar pero es a la vez, uno de los menos visitados por los pescadores de León, salvo los de las zonas próximas y de Guardo (Palencia) que disfrutan, por su proximidad, de jornadas de auténtica belleza en contacto con la naturaleza y  sienten los portentosos tirones de los buenos ejemplares de trucha común que abundan en sus aguas.

Existen buenos pasos para cruzar el río de forma natural y varios puentes en la Vega de Almanza, Quintanilla, Villamorisca y Carrizal. A uno y otro lado del río hay hermosas praderas y buenas tierras de cultivo.

Encontraremos lugares para dejar el coche a la misma orilla del río y buenas sombras para cobijarse de los rayos del sol.

Y por medio, EL CANGREJO SEÑAL, que “haberlos, haylos” y de buen tamaño.

En ésta época del año cuando más aprieta el calor es fácil encontrar entre las piedras algunos cangrejos que, sin falta de retel, pueden acabar en la sacadera o en la mano de los aficionados.

No es difícil verlos en las zonas de ocas pero, tampoco, en zona más abierta junto a las piedras, o sea que en pozas, no digo nada. La muestra la tienen en las fotografías.

Ir a pescar el coto del Cea es tener la oportunidad de disfrutar de la naturaleza y la pesca en el más amplio sentido porque, además del Camino de Santiago y todo el paisaje agreste de tierra de Campos, se convierte en belleza natural junto con el paisanaje, la cultura monumental y artística, los museos, sin olvidar la más exquisita cocina tradicional. Existen muy buenos/as “fogoneros/as” en toda la zona y no se olviden de los “puerros de Sahagún y comarca”.

Además del tramo acotado existen otras zonas de pesca interesantes porque hasta Villaverde de Arcayos el interés por la pesca de la trucha persiste, aunque poco a poco se van perdiendo zonas y el río comienza a estar más abierto, atravesando la llanura. Desde aquí y hasta Villaselán  y Santa María del Río, el Cea ofrece buenas tablas para el lance, aunque la trucha comienza a escasear. Otras especies comienzan a ser más importante en número que la “reina del río”. Barbos, bogas y lucios compiten por el hábitat, también convive el cangrejo.


Cuando el río saluda el Castillo de Cea y se dirige hacia Villamol, aproximándose a Sahagún, comienza a ganar en caudal, gracias a las aportaciones de los sobrantes de riego. Esta zona, perdida prácticamente hace unos años para la práctica de la pesca, ha vuelto a resurgir y son muchos los aficionados que han vuelto a pescar gracias a las buenas capturas que se consiguen de lucios y barbos, pero también algún otro buen ejemplar de trucha. Es la zona más amplia y ancha de un río que ofrece un color amarronado a lo largo de todo el año.


Pasando San Pedro de Dueñas y Galleguillos de Campos el río Cea se despide de la provincia de León y casi se da la mano con otro río que baja en paralelo desde la misma zona de la montaña leonesa: el río Valderaduey.



martes, 26 de mayo de 2026

AL RICO Y SABROSO CANGREJO DE RÍO...

 




HASTA EL 31 DE DICIEMBRE SE ABRE EL CANGREJO EN CYL


En Asturias ya está abierto hasta el 30 de Noviembre

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Mientras en ASTURIAS la pesca del CANGREJO SEÑAL y EL ROJO se puede realizar del

1 de marzo al 30 de noviembre con un máximo de 10 reteles por pescador desde UNA HORA antes de la salida del sol hasta UNA HORA DESPUES de la puesta, los días hábiles varían dependiendo del tipo de río o embalse y teniendo en cuenta que LOS JUEVES son días de veda total y los LUNES de pesca sin muerte aunque NO TIENE SENTIDO que una especie a erradicar por ser ESPECIE INVASORA no se pueda capturar dichos días. No existe cupo de capturas aunque todos los
ejemplares capturados deberán ser sacrificados en el mismo lugar de pesca y NUNCA se podrán devolver al agua. Por si acaso, es interesante informarse en el BOPA o en el portal de pesca fluvial en Asturias para conocer con exactitud las zonas de pesca autorizadas. Como cebos “se pueden utilizar cualquier tipo de carnes y peces que no sean exóticos invasores, vivas o muertas”.

En  CASTILLA Y LEÓN se permite la pesca del cangrejo rojo y del cangrejo señal desde el 1 DE JUNIO HASTA EL 31 DE DICIEMBRE en las masas de agua delimitadas de Castilla y León, salvo en los refugios de pesca declarados como los cotos de pesca, escenarios deportivo-sociales, aguas en
régimen especial y refugios de pesca de la Comunidad de Castilla y León y se aprueban los correspondientes planes de pesca, bajo las siguientes condiciones: En aguas de acceso libre permitida todos los días durante estos meses. En los cotos de pesca, aguas en régimen especial y EDS permitida los días INHÁBILES para la pesca con caña.

La pesca del cangrejo sólo podrá practicarse en el período comprendido desde una hora antes de la salida del sol hasta una hora después de su puesta. No existe limitación en cuanto a la talla y al cupo.

En la pesca del cangrejo SOLAMENTE ESTARÁ PERMITIDO EL USO DE CEBOS MUERTOS. El empleo de trozos de pescado se considera, a estos efectos, como cebo muerto. Queda prohibida la utilización como cebo vivo o muerto de cualquier ejemplar de especies exóticas invasoras o de sus partes y derivados.


CADA PESCADOR PODRÁ OCUPAR UNA LONGITUD DE ORILLA NO SUPERIOR A 100 METROS utilizando un máximo de 20 reteles, y respetando una distancia superior a 10 metros del retel del pescador inmediato.

Es a partir de JUNIO y hasta finales de verano cuando mayor actividad tendrán los crustáceos debido a las temperaturas de las aguas por lo que habrá que aprovechar porque no existen cupos aunque sí existen algunas restricciones especificadas en las normativas publicadas en cada CCAA.

El número de cangrejos será indeterminado y lo que nunca se podrá será devolverlos al río una vez extraídos del retel.

Que ustedes disfruten de la pesca en plena naturaleza y, después, buen provecho en la mesa porque las posibilidades culinarias son múltiples y muy sabrosas y en Pescarmona les presentamos la que más nos satisface por sencillez y exquisitez.


RECETA PARA CANGREJOS RÍO AL BRANDY

Una vez que se han lavado bien, en una olla o cacerola grande, se cubre de aceite el fondo. Se calienta el aceite y se echan los cangrejos hasta que tomen el color característico.

En un mortero se machan una cabeza de ajo (unos 10 dientes). Se acomoda de perejil y se llena el mortero de vinagre.

Verter TODO a la cacerola dándole vueltas para que  tomen bien el machacado del mortero.


Se echa sal a gusto del consumidor.

En un cazo o taza se echa una o dos copas de brandy. Se quema añadiéndolo a los cangrejos. El secreto reside en este último paso.

Qué ustedes los disfruten.


martes, 19 de mayo de 2026

De pesca por Asturias…


Río Purón
“paisaje encantado desde  la Borbolla al El Bocal”, una maravilla natural con aguas filtradas del Cares

Sus aguas limpias, claras y únicas han sido perseguidas por las piscifactorías

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Ha sido una de mis mayores decepciones de pesca de los últimos años. Esperaba más de un río que, cuando lo conocí hace dos años, me enamoró.

El Río Purón es un río más que singular que nace a borbotones nn la falda de la montaña a los pies de la sierra de la Borbolla. Su agua, cristalina como nunca había visto, es tan abundante en tan corto recorrido que parece increíble. Nada más brotar de las peñas se convierte en río y a la primera de cambio pude ver una enorme trucha que tras divisarnos se coló por las ranuras de una roca en medio del caudal de agua. Es un paraíso natural digno de ser viso, contado y alabado.

Un poco más debajo de su nacimiento nos encontramos con los restos de lo que fue una piscifactoría y menos mal que está abandonada desde hace un montón de años y acercarse hasta el nacimiento el río no es nada fácil, aunque, tampoco muy complicado con un todo terreno.

En mi primera jornada de pesca en el río Purón, casi a los pies de la población del mismo nombre fue allá por 2015. Quedé enganchado a este río que sirvió de frontera entre las tribus cántabras de los Selenos y Orgonomescos. Río hermoso y difícil de pescar con poco caudal por la transparencia de sus aguas.

En aquella ocasión, en compañía de “mis dos Benis”, Lozano y Sánchez, pasamos una gran jornada de amistad, no tanto de pesca efectiva pues las pintonas, aunque salieron, fueron pocas y de tamaños pequeños. Eso sí, con unas libreas espléndidas de colorido y belleza.

La segunda ocasión que he pescado en las aguas del río Purón prefiero casi no contarla aunque para eso estoy “para las duras y las maduras”.

Eran tantas las ilusiones de ir al coto del río Purón que, después de haberlo pescado la desilusión fue total. No lo volveré coger, seguro.

La entrada, por el punto kilométrico 296 de la carretea general a Santander N-634, es sinuosa, estrecha y complicada para un coche normal. Se trata de una caleya en bajada pronunciada que está escondida por el ramaje y como no conozcas la senda y la zona está es complicado encontrarla.

Javier y Aitor se preparan
Tras la bajada inicial, transcurre la pista junto al río en un sombrío natural que en pleno verano será una delicia pero como la semana anterior estuvo lloviendo con ganas, casi nos atollamos con el coche por la blandura de la tierra y pradera. Pese a todo, aquello es “acojonantemente” bello, digno de disfrutar por paisaje y aventura.

Vimos el río y, pese a bajar algo alto, se veía espléndido.

Con todas las ganas del mundo montamos nuestras cañas y nos enfundamos las botas.

Había prisa así que mientras terminaba de enfundarme mi vadeador, mis compañeros se adelantaron a pescar a ninfa con caña larga, de las que utilizan para “formiga”. Con mí nueve pies de seca, que utilizo también para ninfa, me dirigí sendero abajo hasta encontrarles. El primero, Javi en la entrada de un pozo hermoso. El segundo, Aitor un poco más abajo. Ni uno, ni otro, habían tocado nada en sus primeros lances.

Una vez superados, llegué a la zona del puente sobre el río Purón, puente de madera que sirve de paso a los amantes del Camino de Santiago por la ruta Cantábrica que por lo visto son muchos. La tabla que está por encima de dicho puente, con unas corrientes preciosas que caen a unas rocas bajo el mismo puente, no me depararon sorpresa, aunque sí muchos “mirones” con caras de satisfacción ante tanta belleza natural. Los caminantes hacia Santiago de Compostela quedaban prendados de lo que veían.

Cuando me encontraba pescando bajo el mismo puente, desde lo alto me observaba Aitor. Viendo que no tocaba pez y me estaca aburriendo de tanto lance a ninfa, decidí subir por la parte contraria por donde había entrado. Al llegar al puente veo un cartel en el que reza: “máximo 20 personas”, así como un letrero de Coto truchero Purón.

Nos quedamos observando el paisaje, el río y los peregrinos, con quienes charlamos en ocasiones deseándoles buen camino.

Al poco llega Javier y se pone a pescar las mismas corrientes que había pescado yo y de repente, su caña se comienza a doblar con tirones que denotaban una buena pieza. En honor  la verdad, se trataba de un gran pez que le dio un juego increíble, con mucha emoción.
Ni Aitor, ni yo podíamos saber si se trataba de un reo o una trucha, porque estaba debajo del mismo puente y no lo veíamos. Poco a poco, Javi consiguió subirlo y orillarlo. El pez era de más de un kilo pero, no era ni trucha ni reo, era UN MUIL. Lo disfrutó a tope Javi, y una vez en la sacadera, lo soltó otra vez al agua.

Al poco rato, y en la misma tabla, mientras le veíamos pescar, consiguió su primera trucha y, curiosamente de piscifactoría. Después sacó la segunda. Era de río y con hermosa librea. Eso nos animó a Aitor y a mí que bajamos de nuevo al río,
metros por debajo del puente, en unas caídas preciosas. Llegó el guarda que muy atento se dispuso a dialogar con los tres tras pedirnos la documentación.

Por él pudimos saber que nos encontrábamos en el mejor tramo de pesca aunque tampoco nos dio muchos ánimos.

Por él nos enteramos de que el tramo acotado no es muy grande, sobre kilómetro y medio, que va desde el puente del ferrocarril hasta la desembocadura en el mar. Nos contó que hubo, antiguamente, una central eléctrica y dos piscifactorías, la del nacimiento que ya conocía y otra de producción que hay por encima de donde nos encontrábamos junto a la nacional 634. Había otra, más antigua con balsas de tierra, prácticamente desaparecida en su totalidad.

Mientras pescaba el inicio de la corriente, Aitor pescaba la parte más baja con caída a un pozo. Siento un chapoteo, miro y era Aitor que había trabado un  buen ejemplar. Era una buena trucha que no quiso saber nada de la sacadera una vez conocido el dolor del anzuelo y se quedó para criar.

Ahora les puedo contar que bajamos pescando las zonas conocidas como La Espuma, Los Terreros, Prau Largo, La Encina y La Piedra. Estos dos últimos yo solito porque Aitor se quedó más arriba y, pese a que la mara había bajado y me dejaba b ajar aún más, no quise proseguir hasta la parte final conocida como Los Anguleros y el Bocal donde dicen que se pueden pescar buenas especies marinas, truchas mariegas y reos, dicen que incluso salmones, aunque eso seguro fue hace un montón de años.

Aburridos de no tocar pez y de vuelta al puente de madera, Javier se encontraba como nosotros, más o menos, y decidimos marchar a comer a Panes y llamar a mi amigo Ángel Luis Aceituno, un extremeño de Jarandilla de La Vera, que se encontraba esa semana pescando en el Cares y el Deva.

Así nos fuimos hasta Panes, comimos muy bien y nos dispusimos a pescar en el río Cares en la zona de El Seu, curiosamente con mucho caudal y casi imposible de vadear, incluso en la orilla, pero eso es “otro cantar”.

En definitiva, pésima jornada de pesca en el Coto del río Purón pasando de la alegría en la llegada, a la tristeza y aburrimiento de la partida por no tocar escama. Otra vez será, aunque no creo que vuelva a pescar en este río hermoso. El Purón es para admirar por su belleza pero la pesca o no la había o no abunda y así es difícil disfrutar para un pescador.


NOTA:

Este artículo se publicó en 2015 y desde entonces los personajes “emigraron”. Javi tras su jubilación se fue a vivir a Arriondas. Aitor, continúa en Gijón pero nunca más le volví a ver. Benito continúo viéndole a diario

y nos contamos “nuestras batallitas”. Beni, se nos marchó hace unos años a pescar con San Pedro. Aceituno continúa por La Vera (Extremadura). El guarda, por ahí continuará si no se ha jubilado. El río continúa siendo, con su paraje, una auténtica maravilla natural como toda Asturias por donde continúan pasando los caminantes hacia Santiago de Compostela.