PESCARMONA DÓNDE Y CÓMO PESCAR EN LEÓN

LIBROS PUBLICADOS POR Eduardo García Carmona...

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miércoles, 22 de abril de 2026

LOS AÑOS DE ABUNDANCIA DE PESCA EN LEÓN...

 



AÑOS DE GLORIA DE LA PESCA EN LEÓN…

En 1965 sólo existían  21 cotos de pesca y las truchas “se salían a los prados”…así terminamos unos años después.

 


Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Siempre que utilizamos un verbo en pasado es porque el presente suele ser mucho peor y más si nos referimos a la pesca.

La pesca de la trucha en la provincia de León era el no va más y de “aquellos polvos, estos lodos” aunque, en honor a la verdad desde 2013 las cosas han cambiado para mejor después de un deterioro que casi extermina la especie e los ríos leoneses y en España en general a causa de la Saporolegniosis hongo que atacaba a la especie en el momento de frezar y cuando se debía refregar en las piedras de los fondos del río, en los lechos arenosos.


En 1965 sólo existían en la provincia de León 21 cotos de pesca y las truchas “se salían a los prados”.

Los cotos estaban situados, y lo referencio en el mapa, en Pedrosa del Rey, Las Salas, Escaro, Acebedo, Valdoré y Bachende en el río Esla. El Castillo en el río Omaña. Valdepiélago y Tolibia en el río Curueño. Vegamián, Remellán y Vegaquemada en el río Porma.  Mora, Villarroquel, Carrizo de la Ribera, Santa Marina y La Bañeza, en el río Órbigo. Portilla de la Reina en el río Yuso. Hoces de Vegacervera en el río Torío. Villafranca y Pereje en El Bierzo.

Esos 21 tramos acotados colmaban la exigencias de los pocos pescadores leoneses y de otros lugares de España y pocos extranjeros que se daban cita para pescar a “la reina de nuestros ríos” por nuestra querida provincia de León. Por cierto, y cómo se pescaba. Que ejemplares y que cantidades de ellas salían cuando ni siquiera existía un cupo determinado hasta que se impuso del 25 truchas por pescador y día.

El titular del artículo lo dice todo: “las truchas

se salían a los prados en tierras leonesas.

Ahora, añoranza aunque la situación ha mejorado bastante desde la desproporción de los años 90 y el nuevo siglo XXI hasta 2013 cuando las autoridades comenzaron a tener conciencia de que la “trucha se terminaba”.

Cuando no era la contaminación de las minas, las cuadras era la contaminación de las defecaciones humanas y animales. Todo se tiraba al río y así nos lució el pelo porque hasta el mayor carroñero del río, EL CANGREJO AUTÓCTONO desapareció. ¿Quién limpiaba entonces el río? Nadie.


Las repoblaciones no sirvieron para nada salvo colocar truchas “de plástico” que decían los aficionados, en la mayoría de los ríos leoneses que sirvieron para muy poco, salvo el mestizaje y el disfrute de los primeros años. Después volvieron los problemas.


El  sino de una administración que sólo se preocupaba de dar el disfrutar sin saber organizar el futuro más próximo y, recalco, “de aquellos polvos, llegaron los lodos”. Sólo interesaba que traer turismo de pesca a León y así se inventó al año siguiente LA SEMANA INTERNACIUONAL DE LA TRUCHA DE LEÓN.

Fueron años de gloria y renombre para una provincia que vivía de las minas, del campo y la agricultura.

Comenzaron a llegar pescadores de todas partes, incluso del extranjero y el nombre de León sonaba en el panorama mundial de la pesca como “el paraíso de la pesca en Europa”. En verdad que lo era pero no supimos ponerla a buen  recaudo y lo bueno comenzó a  extinguirse con la desidia de la administración que sólo le interesaba “aparentar” sin poner soluciones cuando, en verdad, podía.

Y menos mal que cuando peor estaba la situación una administración valiente se puso “el mono de trabajar” y promulgó una nueva LEY DE PESCA en toda Castilla y León que, aunque mucha controversia, al final está acallando a los agoreros que presumían que la pesca había terminado echando a los ribereños de las orillas de nuestros ríos. Qué lejos de la realidad, verdad.


Pues y saben, amigos pescadores, entre todos habrá que ponerse “el mono de trabajo” y continuar luchando por lo nuestro y nuestra naturaleza que es el MAYOR POTENCIAL de León.

Aunque he sido furtivo y he vendido truchas muchos años, reconozco que matar una trucha por el mero motivo de verla frita en una sartén, o en una cazuela mezclada con sopas de ajo para saciar un “apetito enfermo de matalotodo” no era bueno salvo para eso, saciar el ego un una jornada de merienda con amigos mientras matábamos millones de huevas de nuestras hembras de salmo trutta fario, anulando una PROGRESIÓN NATURAL que casi termina con todo.



Todavía no hemos terminado de intentar JODERLO TODO. Seamos conscientes de que si no ayudamos a la madre naturaleza todo esto se termina.

PESCA SIN MUERTE Y RESPETO POR LA NATURALEZA, POR FAVOR.

lunes, 6 de abril de 2026

Una piscifactoría natural para el río BERNESGA (León)



RÍO CASARES (León)

Un auténtico criadero de truchas y un caudal seguro para el río Bernesga

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 


Fue el primer río de León que conocí en mi infancia. Desde entonces siempre ha circulado el mismo recuerdo en mi mente. Qué fascinante y maravilloso corre el río Casares hacia el Bernesga y qué cantidad de truchas guarda entre sus piedras. Eran tiempos de vacaciones infantiles al pie de la montaña después de un curso ajetreado y en compañía de amigos que hacían encantadores aquellos días de verano.


En las aguas del río Casares, o el río de Beberino, como le conocía por entonces, curiosamente pesqué mi primera trucha. En este río aprendí a nadar, a lavar los platos,  asearme en plena naturaleza. En este río y, en el paisaje maravilloso que le rodea, comencé a amar la naturaleza. El Casares era nuestra "fuente" diaria para múltiples usos y es el afluente de mayor aportación al Bernesga. Ahora, con la ampliación de la presa de Casares, o recrecimiento del muro, es el seguro de agua para el curso bajo del Bernesga, desde Pola de Gordón a La Robla, pasando por la capital leonesa y hasta su desembocadura en el río Esla.


El Casares
 es un río corto en recorrido, pero largo en calidad de aguas y truchas. Nace en las montañas hermosas del puerto de Aralla, en la ladera contigua al embalse de Luna. Son montañas gigantes, de roca grisácea, donde las nubes alegres y juguetonas, unas veces y otras serias y malhumoradas, se posan para recreo y placer, o para descargar toda su fuerza con ímpetu y coraje, regando todo el entorno. De esas aguas y nieves, surge el curso cantarín de un riachuelo que gana su mayoría de edad cuando va saliendo de las rocas. Lo hace entre muchos vericuetos, hoces, saltos y pedregales. Las aguas discurren con fuerza chocando con las laderas de la montaña formando una sinfonía agradable al oído. Son tan puras y cristalinas que sirven, incluso, para beber.


Según va ganando metros de vida, el viajero se encuentra un verdadero “arco iris” en la tonalidad de las aguas del Casares. Unas veces son verdosas, otras azules u ocres, dependiendo del terreno que salpica y la profundidad de su curso. En los primeros metros, todavía es muy estrecho para pensar en pescar. Después, deposita sus aguas en el embalse que sirve para saciar la sed de muchas gentes del lugar y otras más allá. En las aguas que vierten a la presa de Casares no se puede pescar por encontrarse totalmente protegidas por las normas de pesca, al estar declaradas como vedado total de pesca. En esta presa, la cantidad de truchas es sensacional, sirviendo como piscifactoría natural al resto del río y arroyos que allí confluyen. Abundan los buenos ejemplares.


Dejando la presa de Casares
, este río comienza a profundizar su recorrido entre las rocas, remansos y tabladas, aunque éstas prácticamente ni existen. El río discurre muy vivo y tiene mucha caída. Desde el muro del embalse hasta la localidad de Geras,  no se puede practicar la pesca. Existen hermosos pozos profundos que se forman entre las rocas. Al ser tan estrecho, si se pudiese pescar, habría que hacerlo aguas arriba por la pureza de sus aguas que son totalmente transparentes y "las pintonas" notarían cualquier movimiento en la orilla.


La mejor zona del río comienza un par de kilómetros antes de llegar a Geras de Gordón, pueblo hermoso de la montaña leonesa. Las casas están situadas entre la carretera y el río. Algunas incluso se balancean sobre sus aguas. Están construidas con rocas de la montaña, formando auténticas fortalezas inexpugnables. En el montículo más alto del pequeño valle, presidiendo el pueblo, la Iglesia Parroquial, reconstruida en las zonas más afectadas por el abandono de años y el deterioro normal de las inclemencias del tiempo.  ¡Tan, tan, tan! Tirando de una cadena que llega hasta el pie de la torre o espadaña, se hace posible el sonido del bronce. Es el tañir las campanas. ¡Qué recuerdos! Por las escaleras exteriores hasta lo alto del campanario, se encuentra uno un mirador sensacional para admirar la belleza natural del pequeño valle.


Las montañas más altas de alrededor conservan la nieve durante meses. Los hermosos prados presentan su encantador verdor con olor a fresco. Las tierras labradas comienzan a enseñar sus frutos. Los árboles están recubiertos de un manto blanco, que en la lejanía parecen estar nevados. Son las hermosas flores de la primavera, que al final del verano darán sabrosas manzanas, peras, sabrosas guindas silvestres o las buenas cerezas de León. El paisaje es encantador, ideal. Geras de Gordón, es un lugar único para el descanso en plena naturaleza. Es para gozar relajándose y olvidando la rutina de la ciudad, el trabajo, los ruidos. Aquí, el amante de la pesca se encuentra, nunca mejor dicho, como pez en el agua.


El río Casares
 antes de llegar a Geras, ofrece un sin fin de cualidades para el pescador, todas de incalculable valor. Unos trescientos o cuatrocientos metros antes del pueblo, nos encontraremos el viejo molino. Por encima de éste, el Casares ofrece unas buenas caídas, donde antes se pescaba muy bien a cucharilla. Cuando las aguas chocan contra la pared de roca de la casa del molinero, se forma una muy buena tablada que era apta para pescar a pluma o mosquito ahogado. No era conveniente meter en la cuerda muchos mosquitos, con tres, ya es suficiente. Y es que la anchura no sobrepasa los cinco metros. El agua, aunque todavía viva, se remansa al ganar metros debido a la pequeña presa construida por las gentes del lugar. Aquí hay muy buenas truchas. Parece mentira que un río de montaña tan estrecho y castigado en verano, pueda tener trucha de tan buena calidad como hemos podido comprobar durante muchos años, anteriores a la veda en la zona. Ahora, mucho más.


Si esta tablada es buena, metros más abajo se forma otra un poco más ancha al llegar las aguas a un puerto que existe por encima de Geras. Más adelante el Casares se mete en el pueblo formando una buena caída, con aguas bravas hasta llegar al primer puente. De aquí aguas abajo, otra buena tabla para pescar casi desde el porche de una de las casas que hay allí mismo, o desde la misma carretera que cruza el pueblo. Toda esta zona está ahora acondicionada y forma una piscina con aguas remansadas, donde los pescadores y los que no lo son, se pueden quedar atónitos viendo ejemplares que rondan el kilo de peso. Se trata de una piscifactoría natural inmejorable.

Unos 50 metros más abajo del puente de Geras, otros tramos buenos para pescar, ya sin prohibición aunque sin muerte.


HACIA CABORNERA Y BEBERINO

Dejada la población de Geras, el río Casares continúa ganando caudal con los muchos arroyos que depositan sus aguas en éste, por uno y otro lado. La maleza, arbustos y arboledas acompañan al río en su discurrir hacia Cabornera. La vegetación poco a poco se va perdiendo, al adentrarnos en zona rocosa. La carretera dibuja sus "eses" entre la montaña, acompañando al río que choca una y otra vez con las paredes rocosas.


Aquí hay buenos pozos para pescar a cebo. Saliendo de este entramado de curvas, se abre el horizonte. Las praderas y las huertas repletas de hortalizas y con muchos árboles frutales alrededor, son regadas por las aguas del Casares. Llegamos a Cabornera, otro bonito pueblo que da vida a la zona en verano, principalmente, con la llegada de gentes de otros lugares. Aquí se ensancha el valle alejándose la montaña a un lado y a otro. El río se cierra por el ramaje de los arbustos y árboles, haciéndolo casi impracticable. Eso parece, pero es a partir de aquí donde el Casares se hace adulto del todo. El cauce ya se ha ensanchado y las piedras del fondo se ven casi limpias. Hay, en esta zona de Cabornera, excelentes tablas para poder pescar. A efectos de lance, aunque dificultoso, se puede decir que no hay desperdicio. Todas las tiradas son buenas, parece mentira la cantidad de trucha que  tiene  este río.

Antes de llegar a la zona del campamento, el río atraviesa hermosas praderas. Ya no baja con tanta rapidez. Las tablas son más remansadas y cada vez mejores para la pesca. La tabla antes del puente del campamento, da cada temporada muy buenas capturas. Después del puente, el río se mantiene en una balsa medio artificial y natural, ya que se ha aprovechado para piscina en época estival, para continuar, su caminar hacía el Bernesga cruzando parajes encantadores. 

En esta zona se aproxima la montaña al río y en la falda, lindando con el agua, los avellanos se alinean acariciando con su verdor. Es buena zona de avellanos y cerezos. Al fondo ya se divisa Beberino. Antes, el Casares recibe un aporte importante de caudal por la margen izquierda. Es el río que baja las aguas

desde Folledo y Buiza, rico también en buenas truchas, y que tiene su mejor zona de pesca en la tabla de la ermita. A partir de aquí, no sólo gana el Casares en caudal, sino también en anchura y buenas zonas de pesca. Quizás este tramo hasta llegar a Beberino es de lo más visitado por los pescadores, sin duda. Recordar que la pesca es sin muerte por lo que habrá que pescar con anzuelos sin arponcillo.

Aparte del recreo natural con gran belleza y paisaje, el pescador se encuentra en Geras y Cabornera con muy buenos establecimientos, donde entretener el estómago y comprar buen embutido como chorizos, salchichón, cecina, jamón y lomo curados al aire de la montaña.



El río Casares es un auténtico criadero de truchas y un caudal seguro para el río Bernesga desde el cierre del pequeño pantano.

Presa del Casares

lunes, 30 de marzo de 2026

COTO DE VILLARROQUEL, Luna y Omaña...



VILLARROQUEL

Donde el río Luna recibe al Omaña

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Las espesas arboledas acompañan al río Luna antes de hacerse Órbigo. La espadaña de la iglesia de Villarroquel preside el discurrir del río, desde todo lo alto, donde la carretera que va a Santiago del Molinillo y Mataluenga, atraviesa la mitad del
pueblo. Aquí en el puente que cruza sobre el río, las aguas  muestran una tonalidad “azul cielo” únicas.

Aguas abajo de Santiago del Molinillo, poco antes de llegar a Secarejo, el Luna recibe las aguas del río Omaña, por la derecha. A partir de entonces el Luna se llama Órbigo.

Frente a Secarejo, en la montaña que acompaña al río por la izquierda se encuentra la ermita de Santa Catalina de Alejandría muy venerada por los lugareños. Tiene una hermosa “historia” donde la santa se le aparece a un lugareño. Por eso se construyó.

Los caballos acompañan al río. pastan en libertad en las praderas. Las cigüeñas forman parte del paisaje. En la iglesia de Azadón han puesto su nido en la espadaña. Las ricas huertas y los campos repletos de lúpulo forman el fondo de un cuadro natural espléndido en una vega donde el Luna deja de ser río desapareciendo incomprensiblemente. Parece algo irreal.

 


EL COTO, LÍMITES Y ACCESOS

 

Son 7 kilómetros de río los que forman el acotado de Villarroquel. Una zona que tiene muy buenas referencias en los pescadores que acuden a pescar en él. Una zona, también, muy castigada por los furtivos. El coto ofrece buenas oportunidades para el disfrute. Tiene amplias tablas, tablonas, caídas, raseras y recodos, donde la trucha es la bella protagonista. Abunda en sus aguas. Algunas de buen tamaño, gracias al abundante alimento que poseen. El lecho del río es de canto rodado y gravilla, pero existe mucha vegetación acuícola en forma de “ocas”, que dan cobijo a las “pintonas”.

El límite superior del coto está 200 metros aguas arriba de la Central Hidroeléctrica de Espinosa de la Ribera. El Inferior está en el puente colgante que une a las localidades de Azadón y Llamas de la Ribera. La anchura del cauce se aproxima, en algunas zonas, a los 30 metros, siendo el término medio de unos 20 metros.


La mejor vía de acceso es la carretera León-Carrizo de la Ribera, por  San Andrés del Rabanedo, Montejos del Camino y Villanueva de Carrizo. Después, y a mano izquierda, hay que seguir hasta Azadón, Secarejo, Villarroquel. Total 35 kilómetros. También se puede acudir a pescar desde Carrizo de la Ribera, por la carretera que va a Las Omañas, pasando por Llamas de la Ribera.

 

MEJORES ZONAS DE PESCA

Este coto ofrece muchas zonas de pesca. Se puede asegurar que desde el inicio en la zona de Espinosa hasta el puente colgante de Llamas de la Ribera el río ofrece variedad de oportunidades para pescar a cualquier arte. Lo mejor será emplear mosca seca o mosquito ahogado, siempre el río no baje con abundante caudal, entonces es  conveniente emplear la ninfa o perdigón.

Es lo peor de un tramo que puede tener variaciones de caudal muy acusados debido a la regulación del pantanín de Selgas y a la aportación del río Omaña.

Entre las recomendaciones para pescar en este tramo se encuentra la zona donde se unen los ríos Luna y Omaña.


A partir de este lugar el río ofrece muy buenas tablas con abundantes “ocas” donde la trucha se guarda para comer. Aguas abajo de esta unión esta la tabla de Secarejo con abundantes truchas y de gran tamaño. Después de unas raseras y corrientes, el río se divide en dos brazos muy buenos para pescar. El tramo final hasta el puente colgante de Llamas, unos 500 metros, es de lo mejorcito para la mosca seca, ninfa o perdigón y el mosquito ahogado.

Otros aficionados prefieren las excelentes tablas que se forman aguas arriba y por debajo del puente de Villarroquel sobre el río Luna. Aquí el río ofrece menor caudal, normalmente, pero también tiene menos anchura y presenta muy buenas zonas de pesca. Por encima del puente el río se abre más y se divide en varios ramales. El más próximo a Mataluenga es el mejor y el que más caudal lleva.

domingo, 15 de marzo de 2026

“…al lío COMIENZA la pesca”…



Se levanta la veda en 
CANTABRIA (14 de marzo); ASTURIAS Y GALICIA (15 de marzo) y en CASTILLA Y LEÓN día 21 zona sur y 28 zona norte

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Desde el tercer sábado de marzo, día 21, en la zona sur de Castilla y León provincias de Ávila, Salamanca, Segovia y Valladolid los pescadores podrán salir al lío de la pesca de la Salmo Trutta Fario. Por el contrario los aficionados que pretendan pescar en aguas de los ríos de Burgos, León, Palencia, Soria y Zamora lo tendrán
que hacer desde el siguiente sábado, 28 de marzo.


El cierre general será el miércoles 31 de julio
, en las nueve provincias de la comunidad autónoma con las excepciones incluidas en las disposiciones específicas para la pesca en cada provincia contenidas en la orden de pesca para 2026. Por ejemplo, se retrasa el cierre al 31 de Agosto en ríos como Curueño, Bernesga, Torío, Luna, Omaña, Casares, Cabrera, Tuerto, Santa Eulalia, Porma, Esla y Yuso desde su nacimiento.

Serán hábiles todos los días del año en las aguas no trucheras de acceso libre mientras que en los cotos de pesca, escenarios deportivo-sociales y masas de agua en régimen especial se deberán regir por el plan de pesca de cada escenario si bien cotos como El Castillo, La Omañuela, Bernesga, Felmín y Tolibia serán sin muerte respecto a la temporada anterior.

OJO con los anzuelos porque sólo se podrá pescar con señuelos de un solo anzuelo, caso de LAS CUCHARILLAS con o sin muerte y otros artilugios.

Se declaran especies pescables: la trucha común, hucho o salmón del Danubio, barbo común, barbo de Graells, barbo colirrojo, boga del Duero, boga de río, madrilla, bordallo, cacho, carpín, gobio, tenca y piscardo.

Para cualquier aclaración al respecto es conveniente que cada pescador acuda a la página oficial de su comunidad autónoma.


En el caso del CANGREJO ROJO Y EL SEÑAL, la pesca será entre el 1 de junio y el 31 de diciembre, salvo en los refugios de pesca  para "minimizar las molestias" que los pescadores pudieran ocasionar al resto de especies de fauna silvestre tanto acuática como no acuática, especialmente en períodos de reproducción, cría e invernada.

 

EN ASTURIAS la temporada de pesca comenzará el 15 de marzo, tercer domingo de manera general excepto en las zonas salmonera que será a partir de mediados de mayo.

LA TEMPORADA se iniciará de manera general el 14 de MARZO. El SALMÓN con muerte del 11 de ABRIL AL 15 DE JULIO. Del 16 al 31 de JULIO SÓLO ESTARÁ AUTORIZADA LA PESCA sin muerte.

Para mayor información sobre cupos de salmones por ríos acudir a la página oficial del BOPA dada la cantidad de excepciones y demás que se contienen en LAS NORMAS lo más importante para no tener sobresaltos es entrar “en la torre de Babel” que cada año preparan desde La Consejería de Medio Rural y Política Agraria.

https://sede.asturias.es/bopa nº 209 de 30/X/2025


El cupo máximo de salmones en los ríos del PRINCIPADO será de 1 ejemplar por pescador y día (sea con o sin muerte) y además 2 ejemplares por pescador y AÑO pero de ellos sólo uno con muerte.


Los cupos máximos anuales por ríos también figuran en el BOPA nº 209.

EL CUPO para TRUCHA COMÚN Y REO será de 6 ejemplares por pescador y día, HASTA EL 15 DE AGOSTO.

Especies vedadas: Anguila (salvo lo regulado en pesquería de angula), sábalo y alosa.

EL CANGREJO AMERICANO SE PODRÁ PESCAR EN Asturias desde el 15 de marzo al 30 de noviembre.

 


EN CANTABRIA
la temporada de pesca de trucha y reo comienza a partir de 1º de abril hasta el 31 de julio. LA GRAN NOVEDAD para el salmón que se retrasa el inicio hasta el 1º de mayo cerrando el 30 de junio o antes si se cumple el CUPO de 38 ejemplares en TOTAL.


En trucha y reo será de 5 ejemplares por pescador y día. La talla mínima será de 21 centímetros.

El cangrejo señal de podrá pescar a partir del 1º de julio hasta 15 de octubre.

 


EN GALICIA
la temporada de pesca comienza el 15 de marzo hasta el 31 de julio, con carácter general y LA GRAN NOVEDAD ES LA VEDA TOTAL DEL SALMÓN

La trucha se podrá pescar del 15 de marzo al 31 de Julio mientras que el REO será del 1 de mayo al 31 de julio con modificaciones según cotos al igual    que el cangrejo americano.