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jueves, 4 de septiembre de 2008

Rioseco...






Tiempos pasados fueron mejores, pero ha vuelto a florecer.

------------------------------------------Texto y fotos: Eduardo García Carmona.
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No hace muchos años acercarse hasta Rioseco de Tapia, era entrar en uno de los mejores cotos trucheros de León. Las truchas de Rioseco tienen la peculiaridad de que son de buen tamaño y muy vistosas. Sus pintas mostraban la belleza natural de nuestra singular trucha común. El río Luna antes de unirse al Omaña para formar, en Secarejo, el río Orbigo, da sus últimos coletazos en este tramo acotado. Ya no es el Luna de la montaña de Babia, ni siquiera el Luna aguas abajo de Barrios del mismo nombre.
El Luna, aquí, tiene una singularidad muy especial. Dos embalses hacen que el mismo se transforme en algo totalmente distinto. No es río de montaña, ni de llano, por estos lares. Sus aguas, no demasiado caudalosas en invierno, tienen luz propia, reflejándose en las mismas el verdor de los muchos prados que atraviesa, los arbustos de la montaña baja, o las choperas que le acompañan en la orilla. El poco caudal deja ver al pescador las piedras de su lecho y el verdor de las ocas.
El curso del río, en este tramo, se rompe en mil pedazos, creando infinidad de brazos e islas. Cuando sus aguas se vuelven a unir, el río baja más poderoso, pero es precisamente en los brazos creados, donde el pescador se recrea pescando con habilidad y tiento, como si en un río de montaña estuviese.
La trucha tiene grandes defensas entre las piedras del fondo, los raizones, ocas y cuevas. Así siempre la trucha de Rioseco tuvo esa cualidad de ser fuerte, bella y admirada por el pescador. Esa trucha todavía existe en Rioseco, pero lamentablemente ha disminuido su población notablemente. Son escasos aquellos hermosos ejemplares que se pescaban hace unos años.

LA ENFERMEDAD Y SU REGENERACIÓN

Casi sin darse cuenta nadie llegó la enfermedad de la Saprolegnia y echó por tierra las esperanzas de muchos pescadores. La virulencia de la enfermedad fue tal a finales de los 80, que pocos podrían pensar que después de cuatro años, el coto se podía recuperar como lo hizo, gracias a las repoblaciones.





Cuando todo indicaba que la mala racha había pasado y que Rioseco volvía por sus fueros, llegó la extraña unificación de dos buenos tramos acotados: Villarroquel y Rioseco, para formar el coto del mes, un evento que por suerte duró poco. Había días, que pescar en el antiguo coto Rioseco-Villarroquel era peor que salir a lo libre. La Administración se dio cuenta y rectificó algo que en lugar de solucionar, complicó sobremanera las jornadas de pesca en aquél coto “monstruo”.
Rioseco tardó varios años en recuperarse de aquella presión pesquera y el furtivismo. Otro tanto le ocurrió a Villarroquel. La sequía de los primeros años de los 90, tampoco ayudó a que se recuperasen los cotos.

En la actualidad, hay que vigilar más los vertidos ya que las aguas residuales de los pueblos, sin depuradoras, van a parar donde siempre, así como las aguas utilizadas para el riego las cuales, una vez cumplida su misión, vuelven al cauce normal del río, pero ya plagadas de insecticidas, herbicidas, abonos, etc. que lo único que están haciendo es terminar con nuestra trucha.
Cuando las ocas comienzan a florecer se cubre el cauce de un manto blanco y amarillo, que hace casi imposible la pesca, pero que sirve de refugio a las pintonas que, parece han vuelto a “florecer” como las ocas en primavera.
Rioseco ha vuelto a ser un coto de categoría, pese a los altibajos que sufre constantemente y es uno de los cotos favoritos de los mosqueros de todo el uno. En sus aguas no es difícil encontrarse a franceses, portugueses o italianos. Por algo eligen este tramo para practicar la pesca a moca seca, ¿no?

MEJORES ZONAS DE PESCA Y ACCESOS

La parte superior del acotado, aguas debajo de embalse de Selgas, tiene unas tablas hermosas donde practicar el lance para, una vez llegados al puente de Tapia de la Ribera a Selga de Ordás, encontrar un lugar paradisíaco, muy cerrado por la vegetación de orilla y que nos deparará muchas sorpresas agradables. Es difícil de andar, pero muy bueno para la pesca. El río, a continuación se abre presentando tablas hermosas par el lance, con total comodidad. Es más, se puede cruzar a la otra orilla, gracias a una rasera muy ancha que lo permite. Después, las tablas se suceden. Unas veces son de aguas rápidas, otras se acomodan y se duermen, pero odas ellas poseen abundante vegetación acuícola.
Después de unos 800 metros, llegamos a una de las mejores zonas del acotado. El río se topa con una inmensa pradería que sirve de cobijo para los pescadores y sus familias. Es la zona done más coches nos encontraremos y se encuentra un poco por debajo de Tapia de la Ribera. Frente a la pradera el río ofrece una hermosa tabla, después una buena rasera en caída hacia otra tabla, otra rasera y así hasta llegar a una curva donde el Luna choca con una roca y forma un pozo precioso donde las sorpresas son abundantes.
El río se vuelve a cerrar a causa de la vegetación de orilla, pero no por ello no podemos pesar con garantías. Tabla tras tabla. Rincón tras ricón. Rasera tras rasera, hasta que legamos a Rioseco de Tapia, otra buna zona de pesca, o al menos de las más visitadas. Las mejores zonas están casi frente al pueblo. Otros eligen lo más bajo del coto, hasta llegar al puente de Santibáñez de Ordás.
Todo el acotado es bueno, sólo hay que tener suerte con el día, el caudal y que las pintonas quieran entrar pero el paraje es ideal.







El límite superior está en la misma cabecera del embalse de Selgas, siendo el límite inferior el Puente de Santibánez, que va hasta Santa María de Ordás. La longitud del coto de Rioseco es aproximadamente de 4,5 kilómetros. Siendo la distancia desde León de unos 40 kms.
Las vías de comunicación son muy buenas. Desde León, se pueden acercar los pescadores por dos caminos. Por un lado, desde León por la carretera de Caboalles hasta Camposagrado, para allí coger la desviación en Villadangos del Páramo. Al llegar a Villanueva de Carrizo se coge la carretera de Cimanes del Tejar que va hasta La Magdalena. Si se quieren ahorrar unos kilómetros, también se puede ir por la carretera de San Andrés del Rabanedo hasta Villanueva de Carrizo.

1 comentario:

farioreo dijo...

tambien pescado el pasado de 5pm al sereno.Hubo bastantes capturas pero...ninguna de mas de 20 cms.saludos.