Nuevo libro de Eduardo García Carmona, "Dónde y Cómo Pescar en León" Cotos, TLSM, EDS, moscas...

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martes, 29 de noviembre de 2016

VEGAMIÁN: Gozar pescando a la cola del pantano del Porma


Un río de montaña que ofrece lo mejor al pescador 

Las tablas cerca de la ermita de Las Nieves, son muy buenas para la pesca a la leonesa y si el pantano está bajo de agua, por debajo de Camposolillo
    
El mes de Junio es el preferido para pescar
              
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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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Pantano de Vegamián
Pescar en Vegamián es volver a la montaña leonesa, próximos a San Isidro, para disfrutar en plena naturaleza de una jornada al aire libre, donde los recuerdos de un pasado sin tierras anegadas, dicen los lugareños, siempre fueron mejores.
Se trata de un coto de características muy similares al de Villafeliz. Su situación geográfica es parecida.

Vegamián tiene todos los alicientes para poder gozar pescando a la cola del pantano del Porma, donde los ejemplares de trucha suelen ser de buen tamaño, pero Vegamián también tiene el aliciente de un río de montaña, con las salgueras de las orillas
cayendo sobre sus aguas, cerrando el discurrir de las mismas, que procedentes de lo más alto de la montaña, bajan cantarinas entre rocas y peñas que se clavan en el cielo. En su curso son muchos los accidentes geográficos que ha de sortear hasta llegar al pantano. Esto hace que las aguas sean batidas y por ello “la reina de nuestros ríos” sea fuerte y brava.

                  ACCESOS

Para acudir a pescar a este tramo acotado desde la capital, el pescador deberá coger la carretera de Valladolid hasta Puente Villarente. Desde esta localidad, a la altura media del pueblo, hay que coger la carretera hacia Boñar. Desde
Boñar, saliendo de la localidad, hay que bordear el Pantano del Porma, con dirección a Puebla de Lillo. Pasados los cruces a las localidades de Orones o Solle, ya se puede buscar lugar para dejar el vehículo y pescar.  Hay quien prefiere llegar hasta el puente sobre el río, a la altura de Camposolillo, pueblo abandonado en su día y reconstruido desde hace unos años, volviendo a dar vida a la zona.

También se puede acudir desde León por la N-621 León-Santander, que pasa por Villanueva del Árbol. Llegados al cruce de Barrios de Nuestra Señora hay que continuar en dirección a Boñar y seguir dirección Puebla de Lillo.
Por una carretera u otra, la distancia aproximada desde León es de 70 kilómetros por buena carretera hasta Boñar, que se complica desde aquí a causa de las curvas, a medida que nos adentramos en la montaña hacia San Isidro.

          
EL COTO Y SUS ZONAS DE PESCA

Aguas arriba de la confluencia del río Silván con el Porma, afluente que recibe este por la derecha, a unos 300 metros, y en el puente que lleva a la localidad de
Redipollos se encuentra el límite superior de este tramo acotado de Vegamián. El límite inferior se encuentra en el puente sobre el arroyo Arianes que vierte sus aguas al pantano.

Si el pantano se encuentra lleno, la parte inferior es imposible de pescar, por lo que en invierno es complicado bajar más allá de las últimas praderas de Camposolillo. Por este motivo, aunque en realidad son 8 los kilómetros de tramo acotado, lo cierto es que aprovechables, la mayor parte de la temporada, sólo son 4 o 5 al máximo.

Las mejores zonas de pesca se encuentran en la parte superior, a unos 500 metros de la ermita de Las Nieves y hasta el puente de la carretera. Aquí las tablas son excelentes para pescar a la leonesa o mosca seca. En invierno, con más caudal, la cucharilla da buenos resultados. 

La mayor dificultad con la que se va a encontrar el pescador, en este tramo, es la mucha maleza que existe en las orillas. Las salgueras y árboles complican los lances, que deberán hacerse cortos. En verano no es conveniente meterse en el agua. La anchura máxima es de unos 10 metros, en esta zona, bajando hacia el pantano llega a los 30 metros o más, dependiendo de cómo se encuentre éste.

La zona favorita de los pescadores de mosca a la leonesa y seca, se encuentra después de un molino existente en la parte izquierda del río, mirando a San Isidro. Casi metidos en Camposolillo, existe una gran tablona con abundancia de trucha. Aquí
los serenos son envidiables y los ejemplares conseguidos de buen tamaño. Si el pantano está bajo y se puede pescar hasta el límite inferior, el pescador se va a encontrar con vueltas y revueltas, donde podrá aprovechar muchas tiradas, pero siempre pescando desde lejos para que la trucha no nos vea.      
Y para comer y comer bien, en Puebla de Lillo, Restaurante Madrid.


miércoles, 3 de julio de 2013

Desde el límite con la provincia de Asturias, en el Puerto de Pajares, bajan las aguas cantarinas del Bernesga...


TRAMO LIBRE SIN MUERTE VILLANUEVA DE LA TERCIA


Un tramo apto para amantes de la naturleza y de la pesca a mosca seca o cucharilla de un sólo anzuelo


Aguas limpias y cristalinas en La zona alta del Bernesga

 
Abundancia de truchas pequeñas pero "guerreras"

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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 En el límite de la provincia de León con Asturias, en el puerto de Pajares a una altura próxima a los 2.000 metros nace el río Bernesga entre fuentes cristalinas y neveros. Es la zona más pura del río.

Pocos kilómetros más abajo, por encima del puente de Villanueva de la Tercia y hasta la desembocadura del río Camplongo, se encuentra el tramo “libre sin muerte” de este río.

        
  Se trata de un tramo de río de montaña de aguas limpias y cristalinas, de no más de 4 metros de anchura, en la zona superior incluso menos, y 3 kilómetros de longitud. Es la auténtica piscifactoría natural que surte de truchas al único coto existente. La trucha es fina y brava. Tiene escasa dimensiones, pero es abundante.


Existen buenos pozos y grandes peñonas, donde tampoco será complicado llevarse algún susto, al trabar alguna “pintona” superior a los 30 centímetros. Son las menos, pero las hay. Lo normal será pinchar muchos ejemplares entre los 15 y 25 centímetros. Un tramo para gozar de una buena jornada de pesca, siempre y cuando sepamos lo que tenemos ante nosotros.

         
Es conveniente saber pescar con prudencia y templanza. Aquí las prisas, y los malos movimientos, te pueden llevar al agua, si resbalas en las rocas, o a no tocar ni una trucha por asustarlas.


          El mejor arte para pescar es la cucharilla de un solo anzuelo, sin muerte. ¿Por qué? Sencillamente, por tratarse de río estrecho con mucha roca en su curso y aguas transparentes.

También, se disfrutará a mosca seca con tricópteros, a primera hora de la mañana y a la caída de la tarde. Esto, si se pesca durante los meses de Junio y Julio. Al principio de temporada las aguas bajan muy frías y lo aconsejable es la cucharilla o el mosquito ahogado. En las entradas y salidas de las pozas, la ninfa es imprescindible.

         
La mejor zona de pesca se encuentra desde el puente medieval de Villanueva de la Tercia, aguas arriba, hasta un kilómetro. Aquí nos encontraremos una zona encajonada y difícil de transitar, donde hay aguas profundas. Aguas más arriba desemboca el río Millaró, vedado para la pesca.


         
La parte superior, hasta la desembocadura del río Camplongo, que también está vedado, es más difícil de pescar, tiene menos anchura y existen corrientes y rápidos.


          La vegetación existente en las orillas suelen ser salgueras y alisos, Aunque la mayoría del tramo está despejada.

jueves, 5 de julio de 2012

La delicia es estar pescando en la Montaña de Riaño...


ACEBEDO, UN COTO CON POCO AGUA EN VERANO Y DEMASIADAS BOGAS 

Encontrar un buen día de pesca, en verano, es una aventura 

Lo mejor estar en el cielo de la Montaña de Riaño y el olor a hierba recién cortada

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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Despedirse de Riaño es mirar y mirar su entorno.

Nuestra retina se llena de color y rocas, de belleza y valle, de aguas cristalinas y chopos incrustados en el azul del cielo.

Riaño, en verano, es un bullicio de gentes. Asturianos, madrileños, vascos y leoneses, se dan la mano en concordia y armonía durante estos días de asueto, haciendo que la localidad tome vida, mucha vida y colorido.

Las chavalas y chavales lucen sus cuerpos, ligeros de ropa, enseñando su piel morena gracias a los rayos del sol. Los cafés se ven repletos de gente en su interior y en las terrazas. Seguro que,  en muchas ocasiones, el tema de conversación es... "Riaño", ese Riaño de ayer que, cada día que pasa se nos pierde más en la profundidad de la mente. Ese Riaño emblemático con sus gentes aguerridas a las piedras de las viviendas que les vieron nacer. Ese Riaño que quería seguir siéndolo. Riaño y su despertar en un mar de sombras, con la niebla cubriendo el valle, cual espejismo hiciese que nuestra retina estuviese viéndolo en la profundidad de las aguas. Ese Riaño del recuerdo queda atrás, camino del acotado de Acebedo. 

Foto histórica: Mila, Vicente, Carmona y Begoña.
SOÑANDO Y RECORDANDO 

          Sumido en el profundo “sueño” de los recuerdos, en la carretera veo el viejo Parador Nacional de Turismo, allí en lo alto, derrotado por el tiempo y abandono, ya sin piedra ni techumbre.

          Después La Puerta y Burón, otras dos localidades anegadas, en su totalidad o parte, por las aguas de sus propios ríos y arroyuelos.

Carmona pescando Acebedo en 1986.
          Es curioso, únicos testigos de nuestro pasar son las vacas de esa raza de montaña, tan características de León, que deambulan de un lado a otro de la carretera.

          Después, una desviación debida a las obras de la carretera del pantano y un viaducto alto, muy alto, con vigas enormes de cemento armado, que esperan a ser aupadas, para que un día sirvan de puente, sobre las aguas del Esla.  

¡Adiós al sueño del recuerdo!

Asomándose al río se encuentra nuestro lugar de destino: Lario.

A la entrada, el desvío hacia Polvoredo, donde no hace muchas fechas estuvieron celebrando sus fiestas, así al menos reza en algunos carteles. Es verano.

Desde Lario, a la izquierda, hacia el puente sobre el Esla, dejando a la derecha  la iglesia, árboles y más árboles, prados verdes y el inconfundible y delicioso olor a hierba recién segada.

Desde el puente, aguas arriba, observo el poco caudal del  río Esla. Habrá que probar fortuna con los "lances" de nuestra caña e intentar engañar a las pintonas con nuestros mosquitos.                       

EL COTO 

El agua es totalmente transparente. Las piedras del fondo se ven sucias, fruto de la porquería vertida al río. En el tramo del puente de Lario, la anchura de las aguas llega a los cuatro metros.

El estiaje  hace de las suyas y el río prácticamente baja seco. Las truchas cuando alguien se acerca a la orilla, salen despavoridas, refugiándose en las salgueras y bajo las piedras. Pescar en estas condiciones resulta difícil, muy difícil. Con el escaso caudal, hay que optar por pescar a pluma, con caña de dos metros y  sólo tres mosquitos, aunque lo que llevo es la cola de rata y a eso he de pescar, mi compañero, Pedro Cabo, decide pescar puente arriba. O bajaré unos metros para subir pescando hacia el puente de Lario.

Mala señal, me encuentro con un pescador madrileño que va de regreso al coche. Ha dejado de pescar, y por lo que me ha contando, cansado de las bogas. Truchas, ni una.  

Los primeros "lances" se efectúan con comodidad, aunque con nula efectividad. La trucha no sube al señuelo. Hay que pescar lento, con mucho sigilo y tiento, sin meter ruido para no alarmar a las truchas. Hay que pescar las "corrientillas", las entradas y salidas de los pozos. Las pintonas comienzan a entrar al engaño: un tricóptero de cuerpo negro y tejadillo flor de escoba. No puede ser que sean truchas, porque he fallado ya cuatro subidas. Me cabreo conmigo mismo. Quizás sea el ansia de pescar que tengo ya que en Canarias sólo pesco Black Bass y la verdad es que me estoy divirtiendo.
Por si caso, cambio el trico y pongo la “miguelina”. Son bogas. Una, dos, tres…desesperado, cambió a una caída que está por encima. Levanto un par de pintonas, pero pequeñas.

Estoy próximo al puente de Lario y ante lo que me está ocurriendo, decido subir hasta la altura de Pedro. Le comento que me voy a subir  hasta aproximarme a la localidad de Acevedo y pescar las últimas tablas antes del puente. Así le dejo terreno y río para su disfrute, aunque estaba como yo.



TENTANDO A LAS PINTONAS CERCA DE ACEBEDO



Tras las primeras curvas del río llega el más difícil todavía hasta llegar a Acebedo donde, junto al puente, está el refugio del pescador. Aquí el agua disminuye alarmantemente pareciendo, por momentos, que el Esla se va a quedar sin ella. Hay que saber pescar muy fino con la caña. Los árboles, salgueras y matorrales caen sobre las aguas como si tapar el curso quisiera. Las tiradas son mínimas. Al final, de medida, sólo dos truchas y a dejar de pescar. 

El "calcalá, calcalá..." suena en todas las direcciones. La perdiz se está emparejando y pronto sacará sus crías. 

El olor a hierba recién cortada, se apodera del aire que se respira. Los prados aparecen segados, en su mayoría, pero la hierba no es buena y tampoco abundante. Quizás las últimas heladas del año hicieron que la misma se quemase, estando el campesino muy preocupado por la comida de invierno para su ganado.         

Con los prados ya pelados, abundan los grillos, las cigarras y saltamontes, que alegran con sus saltos y cánticos el discurrir del este “joven”  Esla. Algunos de estos insectos serán presas fáciles de las golosas truchas.         

Los lugareños recomiendan pescar a grillo o saltamontes, pero en este acotado no se puede... ¡qué pena!... aunque sinceramente, sería igual de difícil. Pescar en Acebedo, en verano, es complicado de verdad. Se recomienda hacerlo, como muy tarde, a primeros del mes de Junio.           

ZONAS DE PESCA, LÍMITES Y ACCESOS 

Los mejores lugares para la práctica de la pesca son: aguas abajo del Puente de Acebedo, en la zona de baños y las dos primeras curvas, después del puente de Lario.

Con más agua este coto ofrece múltiples tiradas desde el comienzo, hasta el final, donde el río se remansa al llegar cerca de la cola del pantano.

La mosca seca da muy buenos ejemplares si las señoras “bogas” dejan. 

En verano los serenos pueden ser extraordinarios pero pescarlos significa que estás próximo durmiendo en una Casa Rural, Hotel o eres de la zona, porque si eres de León capital, la distancia te invita a volver a casa sin esperar a saber lo que te puede deparar el sereno, si es que lo hay. A mí me ha ocurrido en más de una ocasión y lo que se adelanta es llegar muy tarde a casa. 

Los límites de este tramo acotado son:

Inferior, en la presa “Pozo la Hoz” aguas arriba de Burón.

Superior, el puente viejo de Acebedo.           

Los accesos al coto, desde León, son buenos. Hay que coger la carretera León a Valladolid, hasta Mansilla de Las Mulas y desde aquí dirección Cistierna, para coger la carretera hacia Riaño y al Puerto de Tarna.

martes, 10 de abril de 2012

Recreo, paisaje, pesca...en el mar del Porma

EMBALSE DEL PORMA O PANTANO DE VEGAMIÁN 

Un tramo libre sin muerte para satisfacción de muchos y detrimento de otros

Truchas de gran tamaño, salmones plateados, salvelinos...

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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Se trata de la zona más amplia de pesca sin muerte de la provincia de León pero, no por ello, la más apreciada por los aficionados, de ahí que se haya convertido en el tramo de menos presión piscatoria de León.

Antes de que la Administración declarase la zona como TLSM, eran muchos los aficionados que se acercaban a pescar peces a este embalse. Ahora, sólo en embarcación y muy pocos desde orilla practican el arte de la pesca en este embalse, pese a la gran cantidad de peces que lo pueblan.

En el embalse de Vegamián nos podemos encontrar truchas enormes, de hasta 5 kilos; salmones plateados de más de uno y dos kilos; salvelinos, carpas, escallos y otras variedades de peces. Sobre los salvelinos y los salmones plateados, científicamente nadie ha aportado una prueba fehaciente, aunque haberlos "haiyos". Otra cosa es poder pescarlos.

LA ADMINISTRACIÓN OPINA

Puestos en contacto con los responsables de pesca en León, nos han apuntado:

"Si es asi como dices de esto hace unos años, la informacion en el día de hoy, puede llevar a motivar interpretaciones de que hay ejemplares de salvelino pescables, lo cual no esta confirmado ni hay citas de ello. 
El hecho de que un irresponsable pudiese haber cometido una infracción muy grave,  de acuerdo con la Ley de Pesca de Castilla y León, cometiendo delito de acuerdo con el codigo penal, introduciendo alguno de estos peces, el artículo 333 de dicha ley dice:

"El que introdujera o liberara especies de flora o fauna no autóctona, de modo que perjudique el equilibrio biológico, contraviniendo las Leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de flora o fauna, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en todo caso, inhabilitación especial para profesión u oficio por tiempo de uno a tres años".

SALMONES PLATEADOS, SALVELINOS Y CARPAS 

El atractivo principal de este embalse ha sido, en los últimos 15 años, el salmón plateado. Nadie daba crédito a que allí se pudiesen criar y lo que parecía era algo extraño se ha convertido en una auténtica realidad y, encima, se reproducen como si estuviesen en el mar, tras un ciclo de adaptación que les lleva, desde el “mar de agua dulce”, hasta remontar el río Silván, afluente del Porma a la altura de Puebla de Lillo. Según algunos entendidos, tiene explicación científica y natural. Los pescadores creemos que se trata de algo inaudito, aunque  sabedores de que las especies evolucionan, según su hábitat. 
Como apuntábamos más arriba, científicamente no existe explicación e incluso han llegado a desmentir el hallazgo de algunos ejemplares de salmón plateado, apuntando que se trataba de truchas. Otras fuentes apuntan a un escape de ejemplares de una piscifactoría cercana, hace más de 20 años. Ni un caso ni otro están probados, pero los peces se han pescado, personalmente los he visto y tocado, lo que no quiere decir que se están pescando en la actualidad.

El caso, es que desde que aparecieron los primeros salmones plateados, saliendo el hallazgo en la prensa, los pescadores se fueron tras él. Así fue como aparecieron, también, los primeros salvelinos. Ahora, se pretende poner coto al hallazgo, creando el Tramo Libre Sin Muerte, aunque legislando poco y mal, como ocurre en el propio coto de Vegamián. Se puede pescar el salmón plateado pero, si te pillan con uno, te puede costar caro. Claro que siempre lo puedes devolver al agua, pero puede resultar más lesivo para el bolsillo del pescador, porque estaría introduciendo una especie foránea. ¡No hay quien lo entienda!
¿Qué hacer si no se puede pescar con muerte, ni devolverlo a las aguas? Cosas de la Administración.
Dicho sea de paso, aunque desde orilla existen muy buenas zonas para pescar, con playas hermosas, es desde embarcación donde más se está pescando, en todos los sentidos, aunque embarcadero no existe. 

ZONAS DE PESCA Y ACCESOS 

La mejor zona para bajar la barca se encuentra en la localidad de Rucayo, después de pasar Valdehuesa, por la margen izquierda del pantano, dirección Boñar-Puebla de Lillo. Utilizando embarcación y llegando hasta la isla del jabalí, así se la conoce porque existen muchos de estos animales en el bosque alto de la isla, se puede pescar desde orilla, en cualquiera de las buenas playas existentes.
Tanto desde embarcación como desde orilla, la cucharilla, de un sólo anzuelo y el estreamer, son las artes recomendadas, si se quiere pescar trucha, savelino o salmón. Si por el contrario se pretenden pescar carpas, poco o nada se puede hacer con mosca artificial, a no ser se utilice las moscas del pan. También se podría utilizar la ciucharilla de un sólo anzuelo sin muerte, pero lo mejor sería pescar con otro tipo de cebos, aunque con anzuelo sin muerte, en todo caso, algo que no está permitido. Curioso ¿no?

Así están las aguas del embalse de Vegamián, con auténticos, “rebaños” de carpas navegando por sus aguas menos profundas, junto a las orillas. Son carpas de más de 4 y 5 kilos y no está permitido pescarlas, como no sea a mosca, utilizando la mosca del pan,  o cucharilla.

Por el otro lado del pantano, junto a la carretera LE-331, existen buenos pesqueros para practicar desde la orilla. El mejor se encuentra junto a un caserío, antes de llegar al puente que nos conduce a Pallide, por un lado y Orones, por el otro.

Para llegar a pescar a este embalse, desde la capital leonesa, hay que coger la carretera de Santander, N-621, hasta Barrio de Nuestra Señora. Desde aquí, por la CL-624, hasta Boñar. Aquí hay que coger la LE-331, dirección a Puebla de Lillo y San Isidro. Distancia aproximada, 70 kilómetros.